Año 230 D.D.G
Tras un periodo de paz el nombre de un sujeto comenzó a surgir entre los piratas hasta hacerse de un renombre mundial… Norman D. Gold, un pirata que en un par de años alcanzó el poder suficiente para consagrarse como un emperador pirata y eventualmente para ser nombrado como rey de los piratas al haber reunido un tesoro inconcebible al cual se le otorgó el nombre de “One Piece”. Durante años el Gobierno hizo uso de todos sus recursos para acabar con este hombre per todo fue inútil y decidieron simplemente dedicarse a contener sus ataques. Gold sin embargo, no parece interesado en destruir al Gobierno o en atacar a sus instituciones, sino más bien en continuar explorando el mundo no conocido estableciendo con su poder una estabilidad no vista antaño en el mundo de la mano de todas las demás facciones. ¿Serás parte del mundo y su avance?. Seguir leyendo...
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[Pasado]Las cenizas de la Revolución

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[Pasado]Las cenizas de la Revolución

Mensaje por Invitado el Sáb Ene 14, 2017 11:07 am

❤:



Le veré en la casa N° 33. La llave está bajo el tapete.


Era tan sencillo ser feliz cuando no se tenía ni la más ligera pista de lo que ocurre fuera de nuestro rango de visión, era tan sencillo ser egoístas en nuestras preocupaciones y al final ser recordados como buenas personas, aún cuando gastábamos una vida entera en cuidado de unos pocos conocidos y no en salvar al mundo. La vida de una persona normal en aquel mundo viejo simplemente se limitaba a tener una vida honesta, una familia propia y morir sin arrepentimientos habiendo cumplido tu papel, por pequeño que fuera, en el transcurso histórico y universal de las eras, pero, ¿No era eso simplemente insuficiente? ¿No sufría demasiado algunas personas en el mundo? Si, quizá no representaban una prioridad o eran familiares o allegados, pero mientras hubiera un solo esclavo con esperanza de libertad, al menos deberían haber cien hombres luchando por esa esperanza. Ese era el dogma de quienes entregaban su vida, sus años y su tiempo a una causa que sobrepasaba todos los valores trémulos de quienes se consideraban hombres buenos o humildes y que no parecía acabar jamás, pues era una llama que, quisieran o no, ardía en todos, con más intensidad en algunos, por supuesto.

La revolución había llegado a esta extraña isla hace muchos años, y como todo lo que es nuevo y auténtico, fue atacada por lo tradicional, con todo el peso, potencia y autoridad que el Gobierno Mundial, soberano incuestionable del mundo, podía aplicar en un castigo que se pudiera tomar como ejemplo. El Gobierno interino pareció funcionar sin aparentes quejas, y Gorthaur, amante incansable de la información, no tardó en sumergirse entre las silenciosas callejuelas y las aguas sagradas para descubrir que, la razón de este éxito rotundo fue la purga silente de cualquier pensamiento que pudiera contrariar de alguna manera el reglamento recién impuesto, un comportamiento típico y actuar diario de los altos mandos del mundo organizado. -Y aún el silencio invade las calles... -Susurró para sí mismo mientras culminaba la lectura de un gastado y maltrecho diario, que depositado sobre la mesa acompañaba a muchos otros libros en igual o peores condiciones, un verdadero tesoro sin la mancha repugnante de la censura gubernamental. Llevaba un par de días en aquella isla, un contacto de la vieja biblioteca le había comunicado sobre aquellos diarios que descubrió bajo el piso, guardados con recelo y en secreto por su fallecido padre, y a sabiendas de lo bien que pagaba Gorthaur por información, le ofreció un jugoso trato que incluía hospedaje en una casa de su propiedad pero sin residentes. Sobra decir que el enmascarado acudió de inmediato.

Sus muñecos se hallaban ocultos y esparcidos dentro de la casa como en los alrededores hasta 40 metros de distancia de donde se hallaba el misterioso tejedor de una infame red de información, y todo cuanto se movía era visto por el de hebras doradas, quien comenzaba a sentir la fatiga de la lectura, el sueño y la visión de tantos panoramas casi a la vez. Llevaba un par de días sin dormir, dedicado en cuerpo y alma a la lectura que apenas y alcanzaba poco más de la mitad del material total, pero dormir ahora le resultaría imposible, pues una ágil y veloz silueta recorría los callejones, seguido de un grupo considerable que a duras penas podía alcanzarle entre las maromas y los atajos que el encapuchado tomaba como si conociera los pasajes urbanos como un zorro conoce el bosque. Gorthaur no deseaba alcanzarle, pero ayudar era una opción siempre y los perseguidos a menudo eran las persona más interesantes, de esas que podían pedir y realizar los favores más extravagantes, por ello, y ante la idea de un nuevo amigo, actuó.

Adivinar la ruta del fugitivo no era difícil cuando tenías la zona cubierta, y como hombre precavido que era, había distribuido tarjetas, diminutas y con un mismo mensaje entre sus servidores sobrenaturales, una invitación, por si se presentaba algo. El diminuto muñeco que estuvo más cercano en el nuevo camino trazado por el fugitivo pudo arrojar la tarjeta en el bolsillo del encapuchado antes de ser golpeado por su zapato con un poco de fuerza como para que cayera en una oscura esquina, y los demás, reagrupándose con velocidad y prisa en el camino que tomaba el misterioso criminal (Asumiendo que lo fuera) hacían frente ahora a los confundidos y asustados perseguidores, algunos corriendo hacia ellos y otros huyendo en direcciones diferentes para despistarlos. Al cabo de unos segundos, el perseguido había dejado atrás a sus perseguidores, y el rumor de unas extrañas criaturas de madera y paja que merodeaban en los callejones comenzaba a propagarse entre los más religiosos y crédulos.

Gorthaur volvió a ocultar sus muñecos en los rincones y esquinas oscuras para la vigilancia, y con suma calma abrió un nuevo libro, otra historia escrita del puño de una víctima y que le daría una nueva visión del problema. Esperaba poder dormir en cuanto su invitado acudiera, pues por alguna razón, experiencia quizá, tenía la seguridad de que vendría.
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Re: [Pasado]Las cenizas de la Revolución

Mensaje por Invitado el Lun Ene 16, 2017 10:34 pm

El trabajo duro siempre tenía su recompensa, el esfuerzo sin pausas y la fuerza de voluntad sin miedo para lograr los objetivos era algo bien sabido por la mayoría de los hombres que servían a la causa de la revolución, Jagger no era una excepción sin embargo reposaba en él un instinto que le hacía seguir y proteger sus convicciones y metas con fuerza, tal como el caso en el que se encontraba ahora, una encomienda de difícil labrar, descartada por varios e ignorada por otros para ser tomada por el revolucionario que ostentaba el rango de teniente, lejos de todo Saberhagen se encontraba lo bastante retirado de sus obligaciones comunes, custodiar y resguardar las pocas de las islas donde la revolución se asentaba era ya una tarea de segundo plano, desconocía las razones y aunque en su mente hubiesen muchas preguntas a raíz de ello conocía su lugar, bien sabido era que el momento de hablar y preguntar llegaría pero ese no era el día. Ahora encontrándose en aquella peculiar isla el encapuchado se encontraba por su cuenta, los compañeros con quien normalmente era emparejado para realizar misiones no estaban –aunque no era como si los necesitara, o eso pensaba-, charlar con cualquier desconocido no era su estilo pues la lógica le señalaba que en la ciudad de agua no existían amigos o enemigos…- Debo estar cerca – Echó un vistazo al recuerdo que almacenaba en sus adentros, una dirección anotada en una tarjeta que ocultaba en su bolsillo que por temor a ser vista por ojos indeseables decidió no develar, en cambio gracias a su buena memoria podía orientarse sin dificultad, bastaba con poner atención a las esquinas donde terminaba cada calle.

Pasaba del medio día y a pesar de ello el cielo se comenzaba a nublar, las nubes llegaban producto del fuerte viento acumulándose en el centro de la ciudad, las personas observaron tal hecho y a sabiendas de lo que sucedería se comenzaron a alertar, abrieron sus paraguas y se dispusieron a caminar, logrando así que de poco a poco las calles que adornaban la ciudad fuesen quedando despobladas, únicamente por las calles se veía la silueta del revolucionario, que lentamente se vería ser cubierta por las gotas de agua que caían del cielo hacía sus prendas, a pesar de verse calmado por la mente del guerrero varios pensamientos cruzaban, la desconfianza era el primero de ellos pero su intelecto y convicción le hacían avanzar ante cualquier duda, hasta que después de recorrer unas cuantas calles más y verse a medio mojar logro llegar a su destino. De frente se postro en la puerta de madera, cruzo por el umbral a paso lento sin buscar llamar la atención de nadie, aunque eso era poco probable al encontrarse el sitio algo vacío, solo la presencia de alguna que otra pobre alma adornaba el lugar…- N. 33… - Murmuró sujetando entre sus dedos la peculiar carta que llevaba consigo, echando un vistazo a la pequeña residencia comenzó a caminar hacía el nuevo sitio a donde tenía que dirigirse, sus pisadas ligeras eran casi inaudibles, lo que le daba la ventaja de poder escuchar a quien pudiese estar cerca, pues además del crujir del piso no se escuchaba nada.

El incómodo silencio le fue abordando, el encapuchado miraba de lado a lado cada cierto tiempo en el que avanzaba unos metros, todo con tal de llegar nuevamente hasta otra puerta de madera, en su rostro una sonrisa ligera se dibujó, y alzando la mano diestra dio un par de golpes a la puerta, después… se quedó callado a que alguien abriera, fuese o no una trampa estaba por averiguar algo que su curiosidad aclamaba; el secreto detrás de esa carta.


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Re: [Pasado]Las cenizas de la Revolución

Mensaje por Invitado el Lun Ene 23, 2017 10:24 pm


...But life is not a wheel, with chains made of steel~

La melodía suave de unas voces celestiales y algunos raros instrumentos emanaban de una rara caracola, que dispuesta sobre la mesa, llenaba el entorno de una tranquilidad necesaria para leer aquellos diarios con mejor desempeño y representaba un punto de fuga ante el cansancio que comenzaba a generarse en la vista del ávido lector enmascarado, un viejo recuerdo de un difunto amigo proveniente de las islas de los cielos que en agradecimiento por un favor había pagado con dinero, información y aquella bonita tonada grabada sabrá Dios por quien. Ya había avanzado considerablemente en su labor de lectura y aunque le faltaba bastante por estudiar, comenzaba a entrelazar las historias dados los diferentes puntos y formas de contar los mismos detalles según cada uno, por lo que con la ayuda de un lápiz y unas cuantas hojas, el misterioso Gorthaur había realizado una especie de mapa, destacando que, en realidad, los testimonios más similares eran de personas que vivían en determinados lugares, por lo que eran sencillo, en base a esto, descubrir la realidad de la simple hipérbole o exageración.

Sin embargo de pronto su atención se vio atraída por un minúsculo sonido y una trémula sombra que se escurría entre los pasillos de aquella vigilada casa, a la vista de los oscuros agujeros que servían de ojos para las diminutas criaturas que, distribuidas a lo largo de la casa en cada rincón oscuro, servían de espías para el silencioso de rostro oculto. No era ciertamente el muchacho que había escapado esa tarde, pues no le recordaba tan hábil a la hora de ocultar su presencia o caminar con tal sigilo, pero como a lo largo de aquellos días Gorthaur había repartido tarjetas a ciertos personajes (No personalmente, claro) había posibilidad de que cualquiera de ellos llegara en uno u otro momento. -Muy bien, que comience una nueva amistad. -Susurró para sí mismo mientras cerraba el libro que tenía entre los dedos y lo depositaba sobre la pila de aquellos que todavía tenía pendiente por leer pero que, realmente no superaba en tamaño al montón de aquellos que ya había devorado, analizado y memorizado, era momento de descansar un poco los ojos y ver si aquel invitado realmente valía la pena. No necesitaba abrir los ojos, su máscara ocultaba sus orbes en una sombra oscura que le hacía parecer que tenía agujeros como los de sus mascotas, y haciendo regresar estas por los agujeros de las ratas metió una decena de ellas en su propio cuerpo, solo por si acaso. Los otros cinco se repartieron en los cuatro rincones de la habitación, quedando uno libre para mover el cerrojo de la puerta y abrir, para arrojarse a las sombras y desaparecer de la vista. La oscura habitación, iluminada apenas por un candelabro y seis velas moribundas daba una imagen tétrica del enmascarado. -Adelante camarada, cierre la puerta al entrar, si vino solo. -Musitó mientras esperaba el sonido de la puerta para abrir sus ojos, pues en realidad no quería que la primera impresión la determinaran sus ojos.

Sus servidores, productos de la Vudu-Vudu no Mi y la amistad que tenía con algunas personas, veían perfectamente por él, y aunque Gorthaur tenía sus ojos completamente cerrados, veía un panorama mayor, mejor y ciertamente ventajoso, por lo que pudo analizar a su invitado a un nivel mas complejo y específico, al menos, según lo que sabía de las personas. Al entrar pudo notar que en realidad su andar casi no tenía sonido aún cuando caminaba sin esforzarse en ser sigiloso, por lo que la idea de que fuera un espía, a favor o en contra del gobierno, resultó en una interesante idea, mejor aún que si se tratara de un pirata en busca de dinero o un marine en busca de información acerca de algún criminal perdido. Una vez que la puerta se hubo cerrado, Gorthaur hizo que una de sus marionetas surgiera de uno de los rincones donde se hallaba oculta y arrastrara de sonora forma un taburete de madera tallada y asiento de terciopelo verde aceituna, casi pálido por los años pero que aún conservaba ese aire magistral de pieza hecha para la realeza, y dejándolo junto a la pierna del invitado, el pequeño muñeco de paja corrió hasta su amo y desapareció entre sus ropajes y las sombras que este albergaba. -Por favor, siéntate. No es mi casa, pero mientras esté aquí, ningún amigo mío estará de pie... Mi nombre es Gorthaur, quizá habrás escuchado de mí, quizá no, pero si has venido aquí, seguro sabrás algo que me interese y querrás algo que, probablemente puedo darte. ¿Quieres ser mi amigo? -Su charla era serena y lenta, con movimientos casuales de sus manos que enriquecían su oratoria, aquellas manos repletas de cicatrices solo le hacían ver más como un demonio que como un hombre, un conjunto sublime de sombría imaginación y sorpresiva apariencia. Ahora esperaba una respuesta de su camarada, pues la primera impresión era siempre la mejor.
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Re: [Pasado]Las cenizas de la Revolución

Mensaje por Invitado el Mar Ene 24, 2017 1:55 pm

Justo cuando dejo caminar el silencio se hizo presente mezclándose con las sombras oscuras provenientes del pasillo, y ahí estaba Jagger sin siquiera saber cuál era la razón que lo llevaba a aquel sitio, ¿sería acaso una trampa? Llego a pensarlo al punto en que trago saliva con cierto nerviosismo, los segundos se tornaban eternos ante la duda que se posaba sobre sus hombros, la desconfianza acerca de la verdadera naturaleza de la invitación le carcomía, pero sin siquiera darle más importancia al asunto se dispuso a actuar, elevo su diestra con lentitud hacía el picaporte pero antes siquiera de sus dedos acariciar el frio metal el sonido del cerrojo al abrir se escuchó, el encapuchado bajo la mano y cuando la puerta de madera se vio abierta inclino el rostro con tal de cruzar el umbral, con la mirada baja era capaz de por medio de la periferia visual contemplar todo a su alrededor, por fuera el edificio se veía algo abandonado, sin embargo por dentro ciertamente asombraba, más por el simple hecho de encontrarse un sujeto de rostro extraño en el centro del cuarto, postrado de frente a un escritorio que apilaba libros por toda su extensión…- ¿Quién es este sujeto? – La sensación de ansiedad y nervios comenzó a desvanecerse, el ambiente era calmo y pasivo lo que dio al guerrero la oportunidad de relajarse por un momento, parecía que no tenía que preocuparse de estar en alguna especie de trampa.

-¿Eh? – El ruido que se escuchó a continuación le desconcertó de una forma algo extraña, de reojo podía ver como un banquillo de madera se arrastraba desde las sombras, el asombro se notó pero no lo suficiente como para figurar expresión facial, en cambio prefirió mantener un vistazo sobre lo que acontecía, vislumbrando la silueta de una figura extraña moverse una vez había completado su tarea, corriendo por el suelo de madera llego hasta su amo el sujeto de la extraña mascara, escucho la voz del mismo y sin siquiera pensarlo tomo asiento, escuchándose al mismo tiempo el sonido del umbral de madera al cerrarse, solo que esta vez lejos de ser la marioneta extraña quien se encargaba de la encomienda era uno de los imperceptibles hilos del revolucionario quien traviesamente cerraban, esto tal vez como una muestra indirecta de sus poderes…- No sé quién eres – Contesto de forma calmada ante la inminente charla, era normal en Saberhagen hablar poco y hacer más, a sabiendas que tarde o temprano tenía que seguir puliendo sus habilidades sociales…- Gracias – Respondió ameno, dejando que sus posaderas quedasen sobre el banco café, era entonces el momento para develar intenciones y saber la realidad de la situación, ya que después de todo la extraña tarjeta no decía más.

-Claro, seamos amigos – Exclamo sin más ante el comentario del extraño, bien sabido era que una relación de amistad no empezaba de aquella forma tan peculiar, pero el guerrero no tenía tiempo para crear lazos o cosas así, le bastaba con saber que el extraño no le traicionaría, y hasta ahora entendía que así era pues de lo contrario estaría ya encerrado…-Yo soy Jagger, y creo que sabes cual es el motivo de mi visita - No veía la cara ajena a pesar de que el extraño la cubría con la máscara, observaba su cuello y escuchaba.
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Re: [Pasado]Las cenizas de la Revolución

Mensaje por Invitado el Mar Ene 24, 2017 10:20 pm

Habían personas que realmente sabían como llevarse bien y mantenerse en la misma frecuencia desde el inicio de la conversación o el primer intercambio de miradas, pero, en aquella situación donde los ojos de ambos se hallaban ocultos entre traicioneras sombras, bastaba con un deje minúsculo de confianza para que comenzaran a entenderse, y esa demostración, de parte de ambos, metódica y efímera, de tener capacidades más allá de la humanidad, resultaba en el punto de quiebre de cualquier sospecha primaria y prematura. Gorthaur entendió varias cosas con solo mirarle un poco, siendo la primera de estas que era un hombre acostumbrado a la vida de peligros y secretos, con el silencio como escudo y la rapidez de un buen movimiento como premisa de victoria, además, parecía tener una fruta del diablo y no tener interés real en el asunto de que su interlocutor portara una máscara, revelando así que estaba libre del parasitario gusano del prejuicio, cosa que agradaba de buena manera al enmascarado de sangre.

Su afirmación fue un poco sorpresiva para el corazón parlante quien asumía que, por lo menos, aquél invitado conocía de rumores su trabajo e historial, no siendo así, vio aquella oportunidad como la perfecta para comenzar de cero, como quien hace un amigo siendo niños y sin realmente saber nada de esa persona. Le observó sentarse, a través de los ojos de sus diminutos muñecos y una vez hubo hablado el joven, no pudo evitar sonreír por debajo de aquella máscara, por lo que con un golpeteo rápido a la pila de libros que tenía a mano izquierda llamó la atención del encapuchado. -Jagger... Me parece que he oído ese nombre en boca de ciertas personas no muy fanáticas del gobierno y la nobleza. Pero, ¿Que podría hacer un hombre así en una isla que antes le pertenecía a la armada revolucionaria? -Su voz era tranquila y tenue, como la llama de las velas que danzaban en el viento muerto, y mientras hablaba, su mano, repleta de marcas y cicatrices se deslizaba sobre el gastado lomo de un libro que atrapaba entre los dedos y abría, como por cuestión de azar, en una página ideal y precisa. Abrió los labios y comenzó a leer de forma clara y estoica, como si fuera el narrador de una oda salvaje y cargada de valentía, pero que simplemente narraba un fragmento de la vida de algún desgraciado, que llamándose a si mismo "rebelde de la armada" contaba detalles sobre los escondrijos, pasadizos y bases que en aquella isla estaban, ahora desaparecidos, ocultos o desmantelados por el nuevo gobierno imperante. Una lectura que muchos no apreciarían y otros considerarían un gravísimo crimen.

Para mí, los amigos son muy importantes... La traición es imperdonable, y siempre doy el primer paso para crear la confianza que debe haber. -Cerró el libro mientras hablaba y lo dispuso sobre el montón de donde lo había tomado, sacando unos cuantos del otro montón y haciendo una enorme pila que acomodó, en cuestión de segundos, en un paquete de mediano tamaño pero fácil cargamento. Por primera vez acercó su rostro al fuego y abrió los ojos dejando ver entre esos agujeros oscuros e infernales un resplandor de humanidad, de color celeste claro, como el cielo cuando estaba a punto de amanecer, y mirando con cuidado al encapuchado se acercó un par de pasos, agachándose un poco para que sus orbes se clavaran en la mirada del otro, como transmitiendo un mensaje claro, estaba tratando de ver si en realidad aquél hombre estaba pensando en traicionar la confianza que le acababa de otorgar, tanto al recibirlo como al mostrarle el material prohibido que era su objeto de estudio y lectura desde hace días. Metió la mano en su bolsillo y sacó de este una tarjeta exactamente igual a la que había repartido entre sus esbirros para ser distribuidas, pro en esta marcaba un número telefónico. -Soy Gorthaur, y aunque me agrada que no sepas de mi, pronto descubrirás que soy algo conocido entre los susurros... Soy un informante, amo todo tipo de misterios y secretos, leyendas, cánticos, cuentos, todo lo que se remonte a la antigüedad o sea parte de la historia escrita u oral del mundo es de mi apasionado interés. -Se detuvo un instante y extendió su mano haciendo brotar de la cicatrizada palma una figura de paja, humanoide, pequeña y de extremidades largas como de madera, que se irguió con prontitud haciendo un saludo militar al cual correspondió levemente. -Esta es mi habilidad, es útil para rastrear y obtener información. Parece que el destino me bendijo con ella, y gracias a ella, puedo saber donde están mis amigos y acudir en su ayuda, así como gracias al número que te dí podrás acudir en la mía si hace falta... Venga, dame uno de tus cabellos y haré uno de estos para ti, es el requisito que pido para entregarte mis adorados libros que me costaron una fortuna y muchos movimientos poco legales. Encontrarás que mi amistad es beneficiosa, mientras no tengas dos rostros y quieras venderme al gobierno... -Tras decir esto último, acerca de los dos rostros, hizo un movimiento y giró su máscara, mostrando que en la parte trasera había otro rostro, con unas fauces repletas de colmillos y que formaban una sonrisa. Si se veía con cuidado, se podía ver que en realidad, esa era la parte frontal de la máscara, y Gorthaur siempre la usaba al revés. Era una forma un poco agresiva de acorralar a alguien, pero, en casos tan delicados, debía estar seguro de que no era solo un buen actor disfrazado de amigo, debía presionarlo un poco. Si entregaba uno de sus cabellos, podría considerarse digno de confianza.
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Re: [Pasado]Las cenizas de la Revolución

Mensaje por Invitado el Miér Ene 25, 2017 12:25 pm

Pronto en aquel oscuro cuarto de mala muerte encontraría a alguien que cambiaría el destino de su vida, por ahora ignoraba aquello ya que su mente de asesino y guerrero le obligaban a mantenerse en calma no haciendo más que escuchar, era un sujeto curioso además de interesante, razón por la cual el encapuchado no hablaba, sello sus labios en el instante en que la voz dejo de fluir de ellos, dando la bienvenida nuevamente a un silencio que se posó en el ambiente calmo, escena que fue perturbada en un santiamén por el propio enmascarado al azotar una de sus manos sobre la mesa que cargaba las pilas de libros, pero lejos de salir del trance extraño en el que se veía inmerso Saberhagen escarbaba con profundidad en las raíces de su mene, buscando y rebuscando cualquier ápice de información acerca de su interlocutor pero no lograba encontrar nada, a diferencia del adverso que parecía ser una fuente de información andante…- Buscar información, un bien valioso poco apreciado por algunos y subestimada por la mayoría, ¿sabes cómo se gana una guerra cierto? – Su comentario siendo una mezcla entre directo y metódico quedó pendiente en el aire por unos segundos, antes de ser retomado por los labios de Jagger quien haciendo uso de la voz abrió una vez más sus delgados y finos labios…- No creo en las batallas sin sentido, la guerra es cuestión de estrategia y quien tiene la mejor mano puede disponer de ella en pequeña o gran escala ¿sabes a lo que me refiero? – En uno de sus viajes a Ohara un extraño anciano le había regalado un libro que por años mantuvo en un baúl, resguardado con recelo hasta que tuvo la madurez necesaria para poder leerlo, y al abrirlo se hizo de un conocimiento bastante valioso, que hasta ahora no aplicaba.

Sello su boca cuando su sentido del oído comenzó a escuchar la voz de su homologo, postrando atención a cada palabra y línea que leía del extraño y grueso libro que sostenía, ni siquiera al principio lo que decía sonaba extraño, después de todos los años de servir como un espía le brindaron el conocimiento para identificar cualquier texto por muy complejo que se leyese o sonase…- La traición es algo imperdonable – Exclamo las mismas palabras que escuchó, pareciendo ser que algunos de sus principios y convicciones iban juntas por el mismo camino, eso al menos bastaba para que la confianza pudiese ser sembrada, lo que pasase de aquí en adelante sería las consecuencias de sus acciones…- Tienes una cara de pocos amigos Gorthaur, pero tu habilidad es fascinante – Era algo extraño conocer a un martillo sin tener que estar golpeándolo o similar, las veces en las que había conocido a algún usuario alguno de los dos tenía que terminar muerto, o si no era que en su defecto se trataba de un aliado. Luego el silencio retomo la sala, ¿era acaso de fiar el extraño? Un movimiento suyo basto para que el revolucionario observase más allá de la máscara rojiza que portaba, varias ideas se sembraron en su mente, al desconfianza solía ser el pan de cada día en su vida, solo que esta vez para variar daría un salto de fe al acceder a confiar en un extraño…- Esta es mi habilidad – Y como si estuviese efectuando un mortal hacía atrás –metafóricamente hablando- de una de sus manos un pequeño hilo transparente broto hasta llegar a sus cabellos, desprendió uno de ellos con un movimiento sutil cortando rápido y preciso, danzando después el filamento hasta la mesa donde se encontraban los libros…- Estoy confiando en ti como confías en mí, si me traicionas conocerás un destino peor a la muerte – Sentenció con firmeza pero calma, advertir era algo que estaba en su naturaleza.
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Re: [Pasado]Las cenizas de la Revolución

Mensaje por Invitado el Miér Ene 25, 2017 7:40 pm

La forma en que estos dos individuos hablaban, parecía, por primera vez en muchísimo tiempo, que estaban complementados a nivel ideológico y que compartían, en ciertos aspectos, características muy similares por no decir idénticas, y es que el hecho de llevar la cara oculta, completa o parcialmente era el menor de los parentescos, siendo en principal razón de comparaciones lo claro que tenían el asunto de la cooperación y la traición. Gorthaur no se molestó en ocultar el agrado que sentía respecto a su invitado, y asintiendo mientras este último hablaba demostraba estar de acuerdo en la mayoría de las cosas que el contrario afirmaba o declaraba, y poco o nada que aportar, se limitó a esperar que hubiera culminado sus palabras, fuera que estuvieran a favor o en contra de aquella rara muestra de confianza que el corazón humano le solicitaba como intercambio de la mercancía textual y de la información personal que había otorgado como número privado de su Den-Den Mushi. Finalmente hubo una declaración del revolucionario que merecía una leve marca de contraste y es que, en el aspecto de la guerra, Gorthaur tenía una particular opinión que era, en lo personal, lo que le había impedido unirse a la armada revolucionaria cuando su viejo maestro se lo había ofrecido hace tantos años. -La guerra la ganan los hombres, querido amigo. Torpes, listos, estrategas o campesinos... El hombre, como ente es quien gana las guerras. Yo soy un amigo de los hombres, tengan piel o escamas, y mi carencia de interés en la guerra es lo que me aleja de ser completamente partidario de tu causa. No soy un guerrero, como tú. Mi obsesión con la historia y los conocimientos me impiden poner la vida en riesgo sin mostrar miedo. -Una breve aclaración a la vez que halagaba a su nuevo amigo y dejaba en claro, por si no lo estaba ya, que él, personalmente, no combatía, aún cuando su alcance llegara a soldados y fuertes ejércitos, pero solo en la forma de una orden y no como un ente digno de respetarse por la fuerza bruta.

Su lectura fue escuchada sin interrupciones y un par de movimientos, ligeras sonrisas disimuladas dejaron en claro al enmascarado que su interlocutor era un hombre culto y conocedor de aquellos textos, por lo que no se detuvo en explicar los detalles minuciosos, sino que culminó con aquella narración para descubrir la frase del mercenario con la que estaba de acuerdo, pero de la que nada dijo. Procedió como actuaba regularmente y el comentario sobre su cara le causó una risa bastante contagiosa pero no exagerada, que parecía colarse a medias entre las fauces de su máscara de espeluznante forma. -Mi cara en realidad es bastante apreciada por la gente pobre y los trabajadores... Los ancianos, niños y demás personas, buenas o malas que me conocen lo hacen por otro nombre, uno que no puedo revelarte aún, ni a ti ni al mundo... Digamos que tengo una meta, pues si logro hacer amigos con un rostro tan crudo y siniestro como este, al momento de desenmascararme, no habrá nadie que no sienta empatia por mí o mi causa. -Se cruzó de brazos mientras la figura de paja que había creado escalaba hasta su hombro y tomaba asiento, para observar ambos, amo y servidor, la demostración de Jagger acerca de su akuma no mi, una que no se le había solicitado pero que daba bastante que pensar sobre el compromiso del revolucionario, causando una tremenda y positiva impresión en el civil, quien no tardó en batir las palmas como cortesía y apreciación honesta de lo que acababa de ver. Aquella era una peligrosa habilidad.

El cabello se dispuso con gracia sobre la mesa y Gorthaur lo tomó entre sus dedos índice y pulgar derechos, repletos, como los demás, de cruentas cicatrices y costuras, pero poco duró allí, pues lo entregó a la figura en su hombro y esta lo ató con cuidado alrededor de su cuello como si fuera una soga de ahorcado, comenzando a sufrir un cambio bastante extraño pero divertido de ver. La paja de su cuerpo creció un poco y tomó formas diferentes mientras se hacía pálida, y tras un instante, pareció que el muñeco portaba una capucha idéntica a la de Jagger, pero en apariencia minimalista y ausente de detalles, luego de eso, el diminuto ser se arrojó con un ágil salto a las rodillas del revolucionario y allí permaneció de pie, como observándolo. La advertencia de Jagger no causó ninguna reacción en el enmascarado, quien seguía de pie, con los brazos cruzados y recostando su peso contra el borde de la mesa que tenía tras de sí, pero luego, con un simple movimiento, volvió a girar su máscara a la manera habitual que siempre mantenía, aquella sin boca y sin mayor incisión que los dos profundos y negros agujeros que tenía por ojos. -Yo jamás traiciono a mis amigos... Habrán ocasiones en que tenga que acusarlos de algo para librarme de un peligro mortal, pero siempre compenso con creces. Soy estricto en mi código de amistad. -Dijo con simpleza mientras chasqueaba los dedos y el muñeco de paja echaba a correr hasta meterse por debajo del ruedo de su pantalón y desaparecer dentro del cuerpo del ermitaño misterioso.
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Re: [Pasado]Las cenizas de la Revolución

Mensaje por Invitado el Mar Ene 31, 2017 1:22 pm

Sin darse cuenta el flujo de la conversación le fue guiando a un lugar al cual nunca había llegado con ninguna otra persona, es que era la diferencia de ideas o la forma en la que ambos veían el mundo que se contrastaban creando un ambiente calmo, la respiración del encapuchado era tranquila y relajada ahora, ya que el solo pensar que se encontraba en una especie de trampa, emboscada o lo que se podía considerar ahora como una idea descabellada, y es que en el subconsciente de Jagger la confianza necesaria para poder hablar como lo hacía ya estaba sembrada incluso al punto en que su rostro se figuraban expresiones de agrado, algo raro pues cuando intercambiaba opinión con cualquier otro individuo terminaba asqueado o incomodo, siendo esa una de las razones por la cual sus aliados y amigos los contaba con los dedos de las manos. Pronto, apenas volvió a sellar sus labios la habitación se vio inundada una vez más por la voz del corazón, Saberhagen guardo silencio dejando que la voz ajena inundara sus sentidos, abandono el banquillo de madera prefiriendo estar de pie al momento en que el punto de vista ajeno era carburado por su mente, una sonrisa de gusto se articuló en sus labios, lo dicho lejos de haberle agradado le había gustado en exceso, al fin una idea diferente de lo que era la guerra, un concepto que desconocía y que ahora al llegar a su cerebro había servido para hacer crecer su conocimiento, por dentro la emoción carcomía, la incesante necesidad de seguir charlando con el enmascarado crecía como el fuego, pero como tal tenía que controlarlo, todo tenía que llevar su paso.

-Entonces estoy donde debo de estar – Asintió con el rostro esbozando una sonrisa ligera, posando su pierna diestra sobre el banquillo de madera donde recientemente estaba postrado, lo movía de lado a lado ya habiendo entrado en confianza…- Solo nos queda esperar a que la eternidad determine el resultado de nuestras acciones – Inhalo un poco del aire cálido que inundaba la habitación, lo sostuvo en sus adentros por unos instantes antes de liberarlo a modo de un suave suspiro, por una extraña razón sentía su cuerpo libre del peso que podía significar seguir por su propia cuenta, el camino pintaba turbulento por la situación que se vivía en el mundo, ignoraba a ciencia cierta las grandes maquinaciones que movían el globo, pero ahora que contaba con la ayuda de tan valioso amigo se podía sentir más tranquilo, en paz pero emocionado por las posibles aventuras y hazañas que sería capaz de realizar en compañía de aquel hombre…- Jm…- Ante lo que escuchaba, las palabras del corazón cargadas con un aire de misterio y enigma brindaban a Jagger un concepto claro y preciso de lo que podía ser su amigo para las personas de las que hablaba, no dudo el encapuchado en articular lo que parecía ser un gesto.


-Eres un símbolo – En un descuido su mirada fue atraída por el muñeco de paja que postrado sobre el hombro ajeno le observaba, alzo su brazo apuntando con su mano, y desde este un pequeño e imperceptible hilo llego hasta donde la figura minúscula, moviéndose como si intentase incitarlo a jugar o algo similar…- Vaya, esto es curioso – El cambio de apariencia del pequeño ser se dio apenas este amarro alrededor de su cuello la hebra de cabello del asesino, al punto en que incluso una pequeña capucha se postro sobre su cuerpo cubriéndolo como con el original, hasta que después una vez más la voz de su homologo atrajo la atención, el encapuchado se reincorporo para observarle con una expresión un tanto más sería que la anterior…- Nos volveremos a ver Gorthaur eso tenlo por seguro – De un instante a otro la pequeña criatura de paja abandono la escena al fundirse con su creador, Saberhagen sonrió por la gracia de la ligera impresión, viendo después al contrario una vez más – Es hora de que me retire, la información será bien utilizada, eso tenlo por seguro – Afirmó al realizar un ademán con la mirada.

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Re: [Pasado]Las cenizas de la Revolución

Mensaje por Invitado el Mar Ene 31, 2017 7:35 pm

Si tuviera que describir con una sola palabra al hombre que tenía en frente habría sido una tarea en realidad sencilla, pues misterio se acoplaba completamente a su forma de ser, actuar e incluso vestir. Gorthaur era en general un manojo de atenciones y sospechas, entregando tantas cosas como las exigía en su debido momento y confiando tanto en sus amigos de la misma forma en que les espiaba, hurtaba información y se cuidaba las espaldas con certeza de no ser jamás descubierto. Pero el misterio era algo que estaba en la vida del enmascarado desde hace tanto tiempo que ya era parte de sí mismo, e incluso, lo reconocía como quien no ve a un familiar hace mucho tiempo, y lo hallaba en la mirada de Jagger y lo entendía, como quien leyera sus pensamientos o entendiera el ritmo de su sonata cardíaca. No pudo evitar esbozar una oculta sonrisa cuando las palabras del silencioso revolucionario se hicieron evidentes y conforme le entendía y conocía a fondo, sabía que su interlocutor estaba tan cómodo en su compañía como el mismo corazón parlante sentía, era algo especial, una amistad entre desconfiados perseguidos que, por vez única quizá, hallaban verdadera paz en compartir la carga con un alma similar.

Y espero serlo, a un nivel mayor... Solo la historia dirá si es un símbolo de libertad o de tiranía. -Argumentó cuando le escuchó referirse a su existencia como la de un símbolo o identidad, cuando en realidad el enmascarado solo era, según su propio criterio, un heraldo de la sed de conocimientos y representante absoluto con tabardo de enseñanzas e historia. Habían tantas cosas que preguntarle al revolucionario, más allá de las últimas noticias sobre la revolución misma que no fueran tabú para los no miembros, sobre su historia y origen, sus familiares famosos si los tenía o los héroes de su pueblo, villanos y dictadores incluso si lo hubiere. Pasarían horas hablando y no habría consumado ni el diez por ciento de su curiosidad, pero habían tantas cosas por hacer y descubrir que el enmascarado supo la penosa situación que se avecinaba, y es que, después de todo, aquella charla acabaría allí mismo. Su sonrisa, por otro lado, oculta como lo era siempre, incluso para los allegados, estaba bien plantada por el eficaz descubrimiento, y es que entre tantas personas a las que por interés había hecho llegar su tarjeta, Jagger parecía y prometía ser el mas útil y confiable de todos, particulares características que no se hallaban todos los días.

El encapuchado por fin dijo sus palabras finales, o al menos las que serían por el momento sus palabras de despedida, y la realidad es que Gorthaur no sintió necesidad de aportar nada, ni aún una sola sílaba a lo que ya se había dicho y bastaba. Estrechó la mano de su colega con fuerza y respeto, y mientras le observaba desde sus oscuras cuencas alejarse de la habitación, se preguntó lo que le depararía el futuro próximo y el lejano. Solo esperaba no tuviera que morir muy pronto, pues, de todos modos, la muerte aguardaba a todos. Tomó asiento y abrió un libro viejo que tenía bajo la mesa, pero sus ojos, cansados de tantas noches despierto le pidieron un merecido reposo que no negaría por los momentos. Dispuso algunos muñecos de mayor tamaño a vigilar los pasillos y puertas, y con el libro abierto sobre su máscara, durmió esa noche.
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Re: [Pasado]Las cenizas de la Revolución

Mensaje por Invitado el Lun Feb 06, 2017 12:41 pm

Una vez dichas las palabras que marcarían la despedida al encuentro , el encapuchado estiro su mano diestra para tomar de la mesa los papeles y datos por los que había venido, abrió su gabardina azul y allí guardo con recelo lo que por tantos días estuvo buscando, ahora con la información en sus manos la diferencia en aquella isla se podría marcar, si es que aun los superiores en las filas de la armada quería, no hubo necesidad de decir palabra alguna, la conversación entre los dos extraños que ahora eran amigos había fluido de tal forma que ambos se podían comprender, este ser era ahora el primer amigo que Saberhagen hacía por cuenta propia y no sabía cómo sentirse al respecto, confiaba en él pero la mente del guerrero siempre vivía bajo la desconfianza, temor por la traición al haber hecho una especie de pacto con un extraño, ingenuo el revolucionario que no sabía aun como giraba el mundo, que estaba encerrado en un cuadro dentro de su cabeza que le obligaba a pensar como el resto de las personas, para escapar de ello tenía que ser más astuto entonces, y tal parecía que entablar relación con el corazón podía ser el indicio que señalaría la verdad de su camino en el futuro. Pronto afirmo con el rostro vislumbrando como las figuras de paja que brotaban del enmascarado bajaban al suelo recorriendo las cercanías, Jagger sonriendo a los monitos extraños se giró, y se dispuso a caminar hacia el exterior del edificio.

Una vez en la calle, fue capaz de inhalar el hedor de la humedad que emanaba del concreto, el calor abrazo su cuerpo, había dejado de llover y el sol comenzaba a asomarse entre las nubes de tormenta que comenzaban a despedirse cuando el viento soplo contra ellas, el guerrero alzo la vista para contemplar los primeros rayos del sol, esbozó una sonrisa en sus adentros y a un ritmo lento comenzó a deambular una vez más por las calles de aquella ciudad, perdiéndose entre las sombras y los individuos que podían servir para ocultar su presencia, haciéndose uno con la corrupción e impunidad, más bien confundiéndose para no ser percibido…- Es hora de marcharme de este lugar del demonio – Escupió el piso por donde yacía, tomando rumbo hacia el escondite que le estuvo resguardando por tanto tiempo.

Spoiler:
Jagger abandona el tema
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Re: [Pasado]Las cenizas de la Revolución

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