Año 230 D.D.G
Tras un periodo de paz el nombre de un sujeto comenzó a surgir entre los piratas hasta hacerse de un renombre mundial… Norman D. Gold, un pirata que en un par de años alcanzó el poder suficiente para consagrarse como un emperador pirata y eventualmente para ser nombrado como rey de los piratas al haber reunido un tesoro inconcebible al cual se le otorgó el nombre de “One Piece”. Durante años el Gobierno hizo uso de todos sus recursos para acabar con este hombre per todo fue inútil y decidieron simplemente dedicarse a contener sus ataques. Gold sin embargo, no parece interesado en destruir al Gobierno o en atacar a sus instituciones, sino más bien en continuar explorando el mundo no conocido estableciendo con su poder una estabilidad no vista antaño en el mundo de la mano de todas las demás facciones. ¿Serás parte del mundo y su avance?. Seguir leyendo...
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Estadísticas
Tenemos 1 miembro registrado.
El último usuario registrado es Admin.

Nuestros miembros han publicado un total de 6463 mensajes en 1355 argumentos.
Últimos temas
» ★ Presentación ☆
Sáb Abr 22, 2017 1:56 am por Invitado

» Temporali RPG - Afiliación Élite
Vie Abr 21, 2017 5:56 pm por Invitado

» Comunidad Homosexual | Eternal Pleasures | REALES | SPORT & UNIVERSITY | APERTURA | ÉLITE.
Vie Abr 21, 2017 4:19 am por Invitado

» Breves Anuncios Administrativos.
Vie Abr 21, 2017 12:25 am por Admin

» En busca de Skypiea y los Diales [Parte 1 - Conquista]
Jue Abr 20, 2017 2:16 pm por Invitado

» Ausenciaaaa :c
Jue Abr 20, 2017 1:19 pm por Invitado

» ¿Que le robarías al de Arriba?
Jue Abr 20, 2017 9:10 am por Invitado

» Búsqueda de colaboradores.
Miér Abr 19, 2017 10:22 pm por Invitado

» Tarea 4.- El hijo del Rey III
Mar Abr 18, 2017 2:28 pm por Invitado

Hermanos {2/4}
Élites {44/50}
Bálderook UniversityDetermination (Undertale)Rinaru - VerfallProject Fear.lessEast of Eden
OPBS © Se encuentra protegido por una licencia de Creative Commons No-Commercial 4.0. Skin desarrollado por Yosuka Akane. Todo el contenido del foro fueron obras de la administración. De la misma forma, las historias de los múltiples personajes del foro pertenecen a sus respectivos autores. Agradecimientos especialmente por los diversos tutoriales a: Asistencia Foroactivo, Savage Themes, Glintz Y Serendipity. Por Imágenes a las múltiples fuentes usadas: Deviantart, Zerochan, Tumblr Entre Otros. Módulo del Perfil por Mikae, ¡Muchas Gracias!. Se Prohíbe la copia parcial o total del contenido expuesto en el foro. Se Original.
Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.

Albinos y Aborígenes [Pasado|Ghost]

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Albinos y Aborígenes [Pasado|Ghost]

Mensaje por Invitado el Dom Ene 01, 2017 11:25 am

¿Qué mejor manera hay de empezar una mañana que tratar de escapar de unos caníbales hambrientos y hostiles? Pues sí, la respuesta es variable, cualquiera que no suponga peligro por ejemplo. Nos situamos en la isla Kumate, también conocida como “Garra de Oso”, una especie de selva aborigen gobernada por una tribu que no atiende a razones, que no conoce más que la palabra del hierro y la piedra (la cual no os recomiendo si queréis seguir vivos al final del día). Nuestro héroe de pelo blanco corría velozmente entre los árboles de la zona oeste, tratando de escapar de una decena de lugareños con malas pulgas. Estos iban vestidos de taparrabo, coronas de plumas, collares de hueso y todas esas cosas raras que les suelen gustar y con las que intentan deleitar a sus deidades. Mientras tanto, el pirata era el que tenía un físico más destacable. Medía como dos cabezas más que cualquiera de los aborígenes, portaba un traje completo rojo y negro con bastantes detalles, así como una gabardina que se ajustaba bastante a su atractivo cuerpo, igual que la funda de su espada a la espalda. -Maldito momento en que decidí venir a esta isla- Decía mientras corría, mirando de reojo hacia atrás para seguir siendo consciente de que continuaba teniendo la ventaja de la rapidez.

Para explicar cuál era el motivo que le había llevado a semejante situación, necesitamos remontarnos cerca de una hora atrás, cuando el albino llegó a la isla en su bote de baja calidad, el cual le servía vagamente para moverse en los Blues y nada más. Como en otras muchas ocasiones, el orgulloso pirata había desembarcado con la intención de dejar huella en aquel lugar, descubrir algún tesoro, o delinquir de manera que su recompensa aumentase. Últimamente su cifra había estado subiendo un poco, ya era alguien más o menos conocido en el mar del Este, pero todavía le quedaba mucho camino y muchas fechorías por delante. Se adentró en la selva profunda sin temor alguno, con una sonrisa en la cara y la ilusión más grande del mundo. En sí era un entusiasta, un soñador, aunque un poco orgulloso y descarado. Y por eso, en cuanto vio a un lugareño tratando de cazar un jabalí, lo primero que hizo fue caminar hasta saludarle con una palmada en la espalda. Obviamente, la respuesta del otro no fue muy agradable que digamos, apuntando con su lanza al chico nuevo de isla Kumate. Y quien dirige su arma contra Dante, por norma general pierde la vida.

Así fue como mató a la primera persona que vio en isla Kumate, sin ser consciente de que ello desencadenaría una serie de acontecimientos para nada deseables: el cadáver fue descubierto mientras lo cargaba con la intención de tirarlo en algún río y darle una sepultura limpia y “fresca”, los rastreadores pronto avisaron a sus compañeros e iniciaron una campaña de persecución a la que se sumaron un total de diez aborígenes en pos de cazarle cual presa. En sí, matar a uno solo no había sido mucho problema, el problema llegaba cuando intentabas hacer cara a muchos de ellos y tenías que encargarte de no ser ensartado por sus lanzas, o atravesado por sus flechas. Una mano extra no le vendría nada mal en aquel instante, para qué mentir. -¡Necesito una ayudita!- Gritó mientras una gota de sudor caía por su frente. Otra opción, en caso de que nadie respondiera a su llamado, sería empezar una guerra táctica contra los aborígenes. Pero estando en lo profundo de la selva, ellos eran los que tenían la ventaja. Y para qué mentir, un poco de running mañanero nunca venía mal para calentar el cuerpo.
InvitadoInvitado
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: Albinos y Aborígenes [Pasado|Ghost]

Mensaje por Invitado el Dom Ene 01, 2017 12:15 pm

Las estrellas se mostraban en su punto más alto y brillante desde hacía mucho tiempo, y el efecto de total oscuridad del cielo hacía juego con el ardor de los astros, sin lugar a dudas la noche era perfecta para realizar cualquier acción banal que se le ocurriese a los mortales, podría decirse que había sido un regalo divino. Tal escenario, hermoso en sobremanera, y peculiar sin comparación mantuvo cautivo a nuestro protagonista, evitando que pudiera irse a dormir o que atendiese a las velas apropiadamente, en cambio, se sumió en las estrellas o olvido al mundo a su alrededor hasta caer rendido por el cansancio... Y así es como inicia su "naufragio" hacia la isla Kumate, si bien el barco no sufrió daño alguno gracias a la falta de un clima problemático en las aguas "azules" el viento si era capaz de soplar hacia un lugar o hacia otro, y eso fue lo acontecido entonces, Kumate fue el destino que el Mar escogió para el Peliblanco.

Arribar a la costa oeste y quedar relativamente oculto gracias a la rica vegetación posiblemente le hubo salvado la vida al muchacho, horas más tarde cuando finalmente cobraba consciencia nuevamente escucho pasos ahogados a las cercanías de su posición, no tenía que ser un genio para entender que había atracado en algún lugar y que alguien se acercaba. Antes de poder reaccionar, un sonido le revelo bastante, era roca golpeando agua, cuando se encontraba en Impel Down su "madre" solía usar roca para formar el metal mientras le enfriaba, cada experiencia allí se encontraba grabada sin consideración en su mente y era incapaz de escapar de ello. Volviendo a la realidad, este golpe era distinto, más suave y dirigido, parecido a un filo, nuevamente sin necesidad de tener una mente más avanzaba, se trataba de alguien cazando peces, más ¿porque no utilizaba arpones o herramientas más apropiadas? Podía preguntar pero su instinto le sugería continuar oculto hasta que pasara el asunto.

Poco menos de una hora más tarde finalmente pudo salir de su navío y observar la isla, así como también empezar a recorrerla, habiendo ya advertido cierto peligro inicial, se cuido en sus pasos y avanzó con cautela, eventualmente presenciando a los "cazadores de peces" un grupo de aborígenes, una tribu de esas de antaño y por la clase de indumentaria que usaban para adquirir alimento, quizás no una muy avanzada empero subestimar al otro era señal de debilidad por lo que continuó con su defensas altas y empezó a caminar para adentrarse a la isla, su gabardina azul era problemática pues resaltaba en el ambiente verdoso y café que le rodeaba, su tez blanca y cabello albino no diferían tanto de la misma realidad, sin embargo, solo uno de estos elementos podía ser "removido" para intentar prevenir de modo que rápidamente se deshizo de su gabardina y la doblo sobre su brazo izquierdo, la siniestra cargaba la espada por lo que permanecía libre desde el lado derecho.

Antes de avanzar demasiado, un grito de auxilio llamó a su atención y considerando la desesperación en su tono, otro elemento que había adquirido en Impel Down, el conocer cuando alguien se encontraba verdaderamente en un estado de ansiedad y desdicha, opto por revisar el asunto al empezar a correr e intentar "cortar" al individuo que clamaba por asistencia. Minutos más tarde presencio la persecución y no pudo hacer más que endurecer su ceño, para resolver el dilema sin realmente revelar su presencia, libró unos centímetros del filo de su espada y soplo sobre la guarda para que el aire se cortase y reflejase, un sonido estruendoso que se anexaba a al viento que soplaba, haría detener por un instante o dos a las criaturas que perseguían al "rojo" Si este ultimo no era capaz de salir de su linea de visión en ese espacio de tiempo, le dejaría ser atrapado... O tal vez lo seguiría para ver si era interesante el salvarlo.
InvitadoInvitado
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: Albinos y Aborígenes [Pasado|Ghost]

Mensaje por Invitado el Dom Ene 01, 2017 12:31 pm

Menos mal que el día había amanecido soleado y sin una nube en el cielo, pues por lo menos podía correr a través de la selva en unas condiciones óptimas. Otra jodienda hubiera sido correr bajo la lluvia, en cuyo caso podría resbalarse y ser un objetivo mucho más fácil para los aborígenes. Al menos, el clima le brindaba su apoyo, ¿pero por cuánto tiempo? La meteorología en los Blues era tranquila, primaveral, pero siempre se podía desencadenar una tormenta cuando uno menos lo esperase. Y en esto que seguía con su escape en dirección a la parte oeste de la costa de la isla, una lanza fue disparada por uno de los fuertes brazos de un lugareño. Esta se clavó un metro por delante del albino y a su derecha, ante lo que gritó sin remedio. -¡Cabrón, no soy un filete! No trates de pincharme- Continuó corriendo hasta llegar a un punto en el que los árboles eran más bajos, y por ende fácilmente escalables. Aprovechó un impulso con sus piernas flexionadas para dar un salto y alcanzar una rama no muy alta. A partir de la cual empezó a saltar de rama en rama como si fuera una bella recreación de Tarzán, el hombre mono.

¿Por qué? Porque así evitaba la persecución en campo. Los aborígenes tendrían que ir a por él a través de las ramas de los árboles, seguramente se separarían para no partir estas y continuar con un apoyo sustancial para sus pies. Algunos de ellos (tres, para ser más exactos) se quedaron en el suelo, tratando de fijar el blanco con sus arcos y flechas. Pero debido al movimiento constante del albino, las flechas o se clavaban en los árboles cercanos, o se perdían en el horizonte. -¡Já! A ver qué hacéis con esto ahora- Dijo en un momento, arrancando con sus manos un trozo de rama y lanzándoselo a un lugareño que recién acababa de saltar para alcanzar una rama. Misteriosamente, la puntería del albino hizo que la ramita golpeara justo en la frente del susodicho, haciéndole cerrar los ojos y perdiendo por un momento el norte. No alcanzó la siguiente rama, por lo que cayó al suelo. Su grito indicó que debía haberse partido un tobillo, mientras el albino se reía por lo bajo y decía. -Venga ya, hoy es mi día de suerte. Esta anécdota va para mi libro, de seguro- Ese libro sería un best seller, tal vez hasta le hicieran videojuegos.

En cualquier caso, se vio obligado también a desenfundar su espada de doble filo. Una preciosidad, una ganga que encontró en una remota tienda de una isla cuyo nombre no recordaba. Era acero común y corriente, pero aun así la forma que tenía era majestuosa. Todavía no había pensado un nombre para ella, pero estaba seguro que en el transcurso de sus aventuras conseguiría darle una identidad acorde a su poder y belleza. Con la mano libre, la izquierda, instaba a algunos aborígenes a acercarse a él. -Vamos, probaréis mi espada uno a uno- El primero de los enemigos en alcanzarle se situó en la misma rama que estaba él, corriendo a acuchillarle con una daga de marfil bien afilada. La desvió con el canto de su arma a la altura del costado, para luego ensartar por el estómago al susodicho y darle una patada para tirarle al suelo. Otro menos. -¡Siempre recordaréis este día como el día en el que, CASI, capturáis… al gran Dante Sparda!- Sonrió, gritando su nombre, antes de emprender de nuevo la carrera a través de los árboles. Las flechas silbaban en el aire, quedaban ocho de ellos y ahora estaban todavía más enfadados por la muerte de uno de sus amigos y la herida permanente de otro de ellos. Los arqueros se quedaron con el herido, pero los otros cuatro continuaron con la caza salvaje.
InvitadoInvitado
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: Albinos y Aborígenes [Pasado|Ghost]

Mensaje por Invitado el Dom Ene 01, 2017 1:41 pm

Al parecer el silbido del peliblanco hizo poco o nada para afectar la concentración de los sujetos que perseguían al "Rojo" era posible que estuviesen tan centrados en atraparlo que nos les importara nada más, ciertamente era incapaz de imaginarse un motivo por el cual se encontrarían tan enojados más segundos más tarde, pudo ver como este no solo respondía en igual manera atacándoles y demás sino que también libraba su espada y atravesaba los cuerpos de los nativos. No habría duda entonces, este individuo era un pirata o al menos un criminal de alguna clase pero ¿acaso era un abusivo? puesto que una simple mirada a sus adversarios y era evidente que no tendrían la habilidad para defenderse si se pusiera serio contra los mismos.

De los nativos que le perseguían, hizo caer a uno provocando una ruptura de tobillo mientras que a otro le asesino a sangre fría, unos arqueros que intentaban flanquearlo se quedaron para asistir a su aliado herido mientras que otro grupo continuo la persecución, si esta era la situación entonces era poco favorable para el peliblanco pues se había adentrado a ese bosque en busca de civilizaciones más avanzadas pero al parecer, solo existían los nativos y cualquiera que se opusiera a estos sufriría de un destino fatídico. Aunque del mismo modo podía ser que el sujeto iniciara todo el problema, algo que realmente Sinclair no podía dudar viendo como era impaciente y agresivo.

En un intento por ayudarlo y reparar su hueso roto, los arqueros infligieron más dolor en el caído hasta el punto en el cual perdió la consciencia, el oji-azul aprovecho la oportunidad para acercarse por detrás a los arqueros y en rápidos, fluidos y certeros movimientos, golpearlos en la cabeza de manera que igualmente perdieran la consciencia. Era posible que usara más fuerza de la necesaria, más no conocía a exactitud el modo de hacerlo apropiadamente y además, no tenía tiempo para prueba y error, así que simplemente se aseguro de dormirles con el golpe, si tuviera conocimientos medios hubiese ayudado al herido más no los tenía así que pensó en retornar a su navío y dejar al "Rojo" a su suerte, sin embargo, mientras se volvía dos arqueros y varios cazadores se acercaban por el lugar y al mirarlo, apuntaron sus armas hacia el, seguido de lo cual se fijaron en los cuerpos de sus aliados, que si bien estaban durmiendo ellos no sabían esto, y la idea de que les había asesinado invadió sus mentes, menuda suerte...
InvitadoInvitado
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: Albinos y Aborígenes [Pasado|Ghost]

Mensaje por Invitado el Dom Ene 01, 2017 5:12 pm

Aquella cacería salvaje estaba continuando en el interior de la isla Kumate. Los cuatro guerreros indígenas, armados con todo tipo de dagas, lanzas y otras armas de corto alcance rudimentarias, seguían al pirata de blanco cabello a través de los árboles. Era un espectáculo tan bello a la vista que incluso parecía formar parte de un espectáculo circense, pero no. En momento en los que la vida peligraba como en aquella ocasión, uno tenía que hacer lo que fuera necesario para sobrevivir. Y ahora que quedaban solo cuatro de ellos, podía actuar de una forma más agresiva, siempre manteniendo la cabeza en su sitio y actuando de manera estratégica. -Hora de jugar al ajedrez- Susurró con una sonrisa, mientras apretaba el paso y se alejaba cada vez más de los hombres. Fue así como, aprovechando la ocasión, subió todavía más alto y encontró un punto ciego en el que poder esconderse para que los indígenas pasaran por debajo de él. Fue así como pegó su espalda a la corteza del árbol y esperó con paciencia. Pero cuando pasaron solo dos de los cuatro, quiso pensar que algo malo había pasado. Se asomó sutilmente cuando creyó que ya no había peligro, y vio que los otros dos habían dado la vuelta y volvían donde se encontraban los arqueros y el herido. ¿Qué pasó?

Como fuera, debía terminar con la vida de aquellos dos que sí habían mordido el anzuelo. Bajó rápido hasta una cota similar a la de ellos, y ahora los roles se invirtieron. Los indígenas eran las presas, y él el cazador. Los persiguió hasta que les dio caza, y debido a que iban casi a la par, cuando llegó el momento correcto solo tuvo que abalanzarse sobre ellos y realizar un giro de trescientos sesenta grados con su espada. Las dos cabezas salieron volando, por consiguiente, debido al corte potente que había realizado a los cuellos ajenos, quienes ni siquiera se dieron cuenta de lo que había ocurrido. -Jaque mate, queridos- Les dijo a los cuerpos decapitados, antes de limpiar en ellos su espada manchada de sangre y enfundarla de nuevo en su vaina a la espalda. Crujió los nudillos, movió el cuello de un lado a otro, y mientras chocaba un puño contra la palma contraria, miró hacia el interior de la isla de nuevo. -¿Qué es lo que os ha hecho volver corriendo? Quiero verlo, no pasará nada porque me quede cinco minutos más- Sonrió, y volvió a la carga.

De un salto regresó al suelo, y a partir de ahí corrió como alma que lleva el Diablo en dirección al punto donde los indígenas se habían separado inicialmente. Pero no fue tonto, y obviamente cuando estuvo cerca de la zona, buscó matorrales y prados poblados en los que poder esconderse cual depredador. A partir de ese momento caminó agachado, hasta que consiguió una vista privilegiada en un arbusto entre dos robles. -¿Pero qué…- Dijo al verse a sí mismo (o una versión muy parecida a la suya), vestido de azul en vez de rojo, al lado de los arqueros inconscientes. ¿Quién era ese tipo? ¿Y por qué se parecía tanto a él? A simple vista, la única diferencia que notaba era la altura (joder, él era un poco más pequeño) y la expresividad en el rostro. Como fuera, ahora los indígenas que se habían separado del grupo le estaban apuntando con sus armas. Parecía que se había dado cuenta de ello, sin embargo, a sus espaldas, otro con una cerbatana subido a lo alto de la rama de un árbol buscaba su espalda. -¡Cuidado, hay otro ahí!- Le señaló con un grito para que tuviera cuidado, aunque ello delatara su posición. -Yo te ayudaré, Gemelo-chan- Salió corriendo de su escondrijo, desenfundó su espada, y la lanzó como si se tratase de una jabalina hacia el aborigen restante. El resultado: diana. En la cabeza.
InvitadoInvitado
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: Albinos y Aborígenes [Pasado|Ghost]

Mensaje por Invitado el Dom Ene 01, 2017 9:51 pm

La situación parecía no tener solución, más para mi suerte no había sacado la katana de su guarda por lo cual me mantenía completamente limpio, si bien les había golpeado y dejado noqueados, realmente nos les había lastimado, iba a intentar hablarles pero uno de los sujetos frente a mi alzó su lanza hacía mi posición y articulo una especie de gruñido que para el oji-azul no tuvo ningún sentido o efecto, más que reafirmar que este era su territorio de modo que asintió e intento alejarse al retroceder un par de pasos pero en ese instante, a sus espaldas un par, posiblemente de los que perseguían al "rojo" se posaron como "contra-medida". Ahora se había encerrado a si mismo entre dos arqueros, tres cazadores a su izquierda y dos cazadores a su derecha.

Apenas unos segundos habían transcurrido desde el inicio de aquella eventualidad, cuando el peliblanco opto por liberar un prolongado suspiro, no pensaba en que pudiera comunicarse con esas personas y ciertamente no deseaba intentarlo, aun si ellos entendían su idioma no parecían estar dispuestos a negociar términos de modo que se mantuvo observando ambos lados por unos instantes, los miembros de la diestra eran menos en numero y seria mas complejo para ellos detenerle pero los arqueros ya le tenían en la mira y un movimiento lineal solo les haría más sencillo el tiro, en contra-parte, enfrentarse al quinteto no era lo ideal, claro que siempre podía intentar huir por uno de los laterales de los grupos, esto los agruparía y serían una sola fuerza en total comodidad con aquella isla y expertos en rastreo y caza contra alguien que pisaba por primera vez el lugar.

Antes de poder escoger una opción o la siguiente, una voz, la misma de antes, la que pertenecía al "Rojo" le aviso de un peligro que no había discernido hasta el momento, tras girarse noto como el sujeto disparaba un dardo a la vez que el sujeto que le había ayudado intentaba pararle, algo que hizo con éxito más a la vez creo un problema mayor al asesinar a otro nativo, al parecer no era capaz de contenerse aunque en este ultimo caso a Sinclair no le importaba tanto aquella muerte pues había intentado tomarlo por sorpresa. En cuanto al dardo que había enviado hacia el pirata, el mismo lo desvió con su espada, mientras mantenía la misma aun en su guarda, tenía un estricto código de no librarla a menos que fuera a asesinar y permanecía con la falsa esperanza de poder salir de aquel lugar sin crear una matanza. -Gracias, Rojo- musitó el peliblanco mientras retornaba a su posición anterior y daba unos pasos hacía atrás para quedar de espaldas a un gran árbol cuyo tronco evitaba las "sorpresas" por la retaguardia. -Tienes algún plan o ¿realmente piensas matarlos a todos?- Era una pregunta valida y esperaba obtener una respuesta no bélica más no se hacía ninguna ilusión al respecto.
InvitadoInvitado
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: Albinos y Aborígenes [Pasado|Ghost]

Mensaje por Invitado el Lun Ene 02, 2017 2:52 am

Ante todo peligro, ese tipo de azul ni siquiera se había molestado en desenfundar su espada, la cual sujetaba con las manos y podía usar para salir de ahí con vida. ¿Acaso era de aquellos que tenían un fuerte dilema moral con asesinar a la gente? Tarde o temprano todo el mundo moría, que estuviera en manos de otro adelantar su película hasta los créditos finales no era algo que tuvieran que pensarse mucho. Es más, si ellos no lo hacían, lo más probable es que aquellos indígenas les cosieran el estómago a cuchillazos, que luego les atasen a palos y lo asaran encima de una buena hoguera para comérselos. Si es que les gustaba la comida muerta y no les apetecía cocinarlos vivos en una marmita de agua hirviendo. Solo de pensar en todo aquello, el albino sintió un escalofrío por su espalda. -Puta, lo malo de tirar tu arma es que luego hay que recogerla- No quedaba muy lejos de él, pero había un aborigen justo en su camino. Y odiaba que se metieran en su camino, por lo que corrió hacia donde estaba el cadáver con la espada atravesando el cráneo, saltó antes de que el lugareño le atacara, y cayó a su espalda para recoger su arma sin pudor alguno.

Escuchó el agradecimiento del chico azul y levantó la mano izquierda, que tenía libre, para hacer un gesto con el cual no le daba mucha importancia a su ayuda. -No hay de qué, Azul. Unas veces por ti y otras por mí, ¿no?- Es más, había sido él quien había llamado la atención sobre los perseguidores del pirata, por lo que estaba en una especie de media-deuda por haberle echado una mano. Y tras eso, volvió la tensión a aquella situación, en la que el albino azul seguía rodeado, y el albino rojo estaba planeando qué flanco atacar. La pregunta no le tomó por sorpresa, en todas las historias uno nunca salía con el plan a realizar, sino que se cuestionaba si otra persona lo podía dar de inicio. ¡Ah! Maldita sea, si fuera por él, todos morirían por una bomba que cayese del cielo para librar al mundo de los pecados de los hombres. Pero hoy no era ese día, así que tendrían que encargarse con sus propias manos y armas de lo que acontecía. -Mi plan es patear culos hasta que pueda irme tranquilo y sin demonios persiguiéndome, ¿qué te parece? Tienes una espada, úsala- Comentó.

Revisemos la situación. Eran cinco contra dos. Dos especialmente fuertes, cinco especialmente salvajes. Cinco que tendrían sed de sangre, dos que solamente querían vivir un día más. -Un reparto equitativo, Azul. Dos para cada uno, y al quinto lo matamos de un combo, ¿cómo lo ves?- Definió con una sonrisa, cargando su espada al hombro y colocando la mano libre en su cadera, no sin antes dar unos pasos hacia delante para tratar de intimidar a los indígenas de los que se encargaría. Y tras un largo suspiro, dijo. -Let’s rock, baby- Antes de agarrar firmemente su espada y cargar contra el primero de ellos. La estocada que realizó fue frontal, como un aguijón que quisiera penetrar en una dura coraza. Su cuerpo se movía de manera fluida, y aquella rapidez tomó por sorpresa al aborigen, quien no fue capaz de bloquear bien y fue atravesado a nivel del pecho de manera profunda. El albino rojo sostuvo entonces su espada con las dos manos, pateó el cuerpo herido, y extendió la sangre por el suelo de una pasada, apuntando con la espada al siguiente en su lista.
InvitadoInvitado
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: Albinos y Aborígenes [Pasado|Ghost]

Mensaje por Invitado el Lun Ene 02, 2017 11:39 am

Las acciones nuevamente arremetieron contra el tiempo de una manera imprevista y rápida, el otro sujeto albino cuya espada se encontraba en la cabeza de un nativo, se vio en la necesidad de ir a conseguirla mientras expresaba sus convicciones y opiniones respecto a la situación en la cual ambos se encontraban. Antes de que ninguno de los dos pudiera hacer algo, un aborigen de cada uno de los laterales del dúo se marcho en busca de más refuerzos dejando tan solo a cinco frente a la recién formada pareja dispareja, en inicio el oji-azul no se había percatado de esto y solamente aspiraba a encontrar un modo de salir de allí con vida y completo previo a sucumbir en las manos de los incivilizados habitantes. Lo cual nos llevaba a la respuesta de la pregunta formulada por el "Azul" del par y la contestación del "Rojo" el mismo en base, solo le exigió a su "compañero" utilizar su arma, pues por algún motivo la tenia seguido de lo cual dividió el trabajo y expreso un numero, uno que estaba mal, incorrecto, uno que sería problemático si resultaba ser cierto.

Con una rápida pero detallada mirada a su alrededores, Sinclair confirmo que solo cinco nativos permanecían haciendo guardia, faltaban dos y eso podía significar más refuerzos. -Dos han escapado ya, quizás traigan refuerzos- Mientras articulaba estas palabras uno de los cinco era atravesado por la espada del "Rojo" quien ciertamente poseía una sed de sangre insaciable o en contra-parte, un instinto de supervivencia demasiado activo. Como reacción, los dos arqueros dispararon flechas, cada arquero escogió a uno de los dos blancos mientras los otros cazadores hicieron lo mismo y avanzaban contra ellos sin medir consecuencias.

El peliblanco por su parte empezó a correr hacia el "Rojo" para lanzarse sobre el y sacarlo del camino del proyectil, aunque el verdadero motivo era posarse frente a este más en el acto, ocultaría un poco las intenciones, dado que levantándose de inmediato mientras los arqueros se preparaban de nuevo y los cazadores cambiaban de dirección para alcanzarles, Henry saco su espada y la choco contra el arma de su aliado creando una chispa lo suficientemente grande como para iniciar un pequeño fuego que sería alimentado por la corriente de viento que pasaba entre los arboles en los cuales se encontraban. -No pretendo asesinar a toda una civilización, tenemos un pequeña ventaja- El fuego empezó a elevarse y con este, las voces de los nativos llegando al lugar tras ser llamados como refuerzos, era factible que apagaran el fuego en apenas unos instantes pero de igual forma era posible que se quemasen algunos arboles antes de controlar las llamas, de ambas formas podrían escapar, a menos que el "Rojo" deseara continuar peleando... De paso, no había certeza de si sus barcos continuaban allí o de si no encontrarían más resistencia por parte de otro grupo, esa isla ciertamente era un dolor de cabeza más el sable del Oji-azul se encontraba fuera de su guarda y ya estaba decidido a utilizarlo para salir de allí, una decisión que en si mismo no aprobaba más consideraba íntegramente necesaria.
InvitadoInvitado
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: Albinos y Aborígenes [Pasado|Ghost]

Mensaje por Invitado el Mar Ene 03, 2017 8:22 am

Una información por parte de Azul le causó un poco de intriga al albino. ¿Cómo que dos de los indígenas habían escapado? Que él hiciera cuentas, ya solo quedaban los cinco que estaban con ellos. Él había matado a dos de ellos cuando se separaron en grupos, también había matado a ese nuevo de la cerbatana. Bufó un poco antes de responder, pues. -De esos dos no te preocupes, están friendo malvas ahora mismo- Aunque no dudaba de que hubieran pedido ya refuerzos, tal vez con tanto movimiento en la isla otros ya les hubieran escuchado y hubieran dado una voz de alarma que ellos mismos no se hubieran percatado todavía. En cualquier caso, una vez que el primero de ellos había sido asesinado por la espada de Rojo, los otros entraron en cólera por la pérdida de otro lugareño. De otro compañero. ¿Qué iba a saber Dante acerca del compañerismo, si siempre había viajado solo? En alguna de sus aventuras sí que había tenido a un aliado, pero estos nunca duraban más de un asalto. O si eran aliadas, más de una noche. Y seguramente pasara lo mismo con aquel que se parecía tanto a sí mismo, es lo que esperaba.

Los arqueros rápidamente apuntaron con sus arcos y flechas al par de albinos, dirigiendo una a cada uno de ellos. Pero Azul fue más rápido, sacándole del camino de las flechas y obligándole a caer al suelo. Cuando se levantó, con una voltereta hacia atrás dadas sus buenas capacidades físicas, lo primero que hizo su nuevo compañero fue desenfundar la espada. -¡Por fin!- Y lanzar una estocada hacia su arma. -¡AH!- Chilló cual niña, obviamente fingido, cuando unas chispas salieron de aquel choque de aceros y prendieron un poco de fuego al prado que había bajo sus pies. -¡La próxima vez avisa! ¿Y si no hubiera tenido ahí mi espada?- Podía haberle cortado por la mitad, es más, él muchas veces entrenando se había cortado por error. Y nunca era agradable, sobre todo cuando luego el viento rozaba la herida y te causaba un escozor indeseado. -Así que he topado con un moralista, vaya- Comentó el albino sobre su compañero Azul, al decirle que no era su intención asesinar a todos los indígenas que les estaban buscando, por lo que prender fuego a aquella parte del bosque para entretenerles era su forma de buscar una alternativa no violenta.

Y a decir verdad, causó bastante efecto. Algunos de los indígenas se llevaron las manos a la cabeza, profirieron algún grito, y empezaron a decir palabras ininteligibles. Seguramente estuvieran pidiendo agua para apagar el fuego, porque otro de los arqueros soltó sus armas y corrió bosque adentro pidiendo ayuda. -Vale, pues huyamos entonces. Mi barco está en la orilla oeste, no queda mucha distancia desde aquí- Señaló con un dedo, cual capitán de barco, y empezó a correr en la dirección que había marcado. -Pero que sepas que eres un aburrido, con lo bonitas que son las peleas- Le dijo en tono cómico, pesado incluso, corriendo a su derecha. Y ahora que el índice de peligrosidad había disminuido aunque fuera un poquito, y que las lenguas de fuego iban ganando tamaño y entreteniendo a sus perseguidores, aprovechó para buscar respuestas a algunas dudas que le corroían desde que lo vio en aquel lugar. -Tengo dos preguntas para ti, me da igual el orden de respuesta. ¿Quién eres? ¿Y por qué eres tan parecido a mí? Somos dos gotas de agua, no me jodas- Chasqueó la lengua, mirando hacia atrás de reojo y enfundando su espada en la vaina. Por el momento, parecía que el peligro se había extinto.
InvitadoInvitado
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: Albinos y Aborígenes [Pasado|Ghost]

Mensaje por Invitado el Miér Ene 04, 2017 6:24 pm

El dúo corría con un rumbo decidido, la zona oeste donde se hallaba la embarcación perteneciente al "Rojo" sin embargo, la que pertenecía al albino también se encontraba cerca de allí, lo extraño era que no había visto ningún otro barco tras su llegada y tras haber peinado levemente la zona, dado que ese sería el primer indicador de si hallaría civilización o un puerto propiamente estructurado, ninguna de las dos cosas parecía haber en aquel lugar. El sujeto que compartía muchas características con nuestro protagonista, quien a palabras propias parecía ser sino otra gota de agua idéntica al muchacho, sutiles y casi imperceptibles diferencias le caracterizaban, antes de poder responder dos flechas se clavaron frente a los pies de cada uno de ellos, dígase dos flechas por persona y un total de cuatro, una rápida mirada a los alrededores revelo que se habían hecho con la zona de pesca, es decir, con el área donde los pescadores y cazadores iban a adquirir sustento, tomando en consideración el día, era posible que estuviesen recabando provisiones y demás cuando se enteraron de la situación y los números -Que no resultaban pocos- allí presentes les superaban con creces.

Un largo suspiro se libro del cuerpo de Sinclair mientras este observaba el filo de su espada, la cual aun se mantenía fuera de su guarda. [color:d045=#Steelblue]-Las espadas son instrumentos para matar, y esta es especialmente sanguinaria, te mostrare porque no suelo sacarla a pasear- Tras decir eso, el peliblanco comenzó a correr directamente hacía uno de los arqueros quien rápidamente le disparo otra flecha, más el chico les había visto disparar una y otra vez, había incluso presenciado el metal y la forma, aunque irregular era usualmente similar, con un golpe en el angulo adecuado de la punta, la misma se desvió clavando su punta en el pie de uno de los cazadores, la sorpresa fue bastante y gracias a esto, pudo atravesar limpiamente el corazón del Arquero escogido, el segundo se encontraba a pocos metros más no fue siquiera capaz de prepararse pues su cabeza se separo de su cuerpo y tan solo un espasmo quedo en su parte inferior.

Dos habían caído y un tercero estaba levemente herido, más ese no era el problema, el problema era que Henry ya se encontraba avanzando entre las filas de los cazadores abriendo heridas considerables sino mortales en sus cuerpos a la altura del abdomen con cierta profundidad, la suficiente como para que no fueran a molestarlos en el futuro. Y mientras realizaba esta acción un pequeño sonido era escuchado entre los gritos de dolor y angustia, se trataba de un chirrido, como si mil aves cantasen al unisono presenciando el espectáculo del Pirata. No era solo que atravesaba y cortaba cuerpos a diestra y siniestra, sino que las armas parecían ser incapaces de tocarle, con un semblante frio e incluso ausente y un tono sin vida pronuncio las ultimas palabras que muchos de aquellos nativos escucharían en vida. -Sus metales carecen de alma, jamas podrán cortarme- El demoníaco actuar del "Rojo" ahora no era la única razón de temer de los aborígenes, el "Azul" cargaba el filo de su espada abiertamente, ante todo esto, las respuestas a las dudas de su compañero continuaban sin ser pronunciadas.
InvitadoInvitado
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: Albinos y Aborígenes [Pasado|Ghost]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.