Año 230 D.D.G
Tras un periodo de paz el nombre de un sujeto comenzó a surgir entre los piratas hasta hacerse de un renombre mundial… Norman D. Gold, un pirata que en un par de años alcanzó el poder suficiente para consagrarse como un emperador pirata y eventualmente para ser nombrado como rey de los piratas al haber reunido un tesoro inconcebible al cual se le otorgó el nombre de “One Piece”. Durante años el Gobierno hizo uso de todos sus recursos para acabar con este hombre per todo fue inútil y decidieron simplemente dedicarse a contener sus ataques. Gold sin embargo, no parece interesado en destruir al Gobierno o en atacar a sus instituciones, sino más bien en continuar explorando el mundo no conocido estableciendo con su poder una estabilidad no vista antaño en el mundo de la mano de todas las demás facciones. ¿Serás parte del mundo y su avance?. Seguir leyendo...
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King Again [Kotori Miura - Presente].

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King Again [Kotori Miura - Presente].

Mensaje por Invitado el Vie Abr 07, 2017 5:55 pm

-Saben, deberían decidirse de una vez, me mandan a este lugar y luego me piden que deje mis actividades, no los entiendo- comentaba algo fastidiado el Ouka mientras avanzaba a la par junto a un comodoro de la marina, este se mostraba amable aunque distante, nada extraño, después de llevar casi un año como miembro de aquel cuerpo estaba acostumbrado a no ser bien recibido por todo mundo. No obstante, lo anterior no quitaba el hecho que Eden estaba un poco confuso, llevaba básicamente los seis meses interviniendo en la primera sección del Nuevo Mundo y ahora, de repente, el Gobierno le había comunicado que necesitaba regresar al G-1 para reunirse con un almirante y recibir nuevas órdenes, ¿acaso estaban pensando en devolverle a la Grand Line?, era viable, las cosas no habían marchado tan bien como uno esperaría dentro de los corsarios, no hacía mucho que algunos de ellos desertaron y fueron capturados para ahora mantenerse en Impel Down, cuando ahora Abner había asesinado a Eustass Gates y traicionado a sus beneficios, en parte, esa era la razón que los tres Oukas restantes se hubiesen dirigido al “infierno”, lamentablemente, sus esfuerzos habían sido en vano.

Tenía entendido que sus otros dos compañeros de ocupación no habían dado tampoco con pistas de Abner, incluso se rumoreaba que Okuma había tenido ya algún encuentro con uno de los Yonko, algo que no dejaba de inquietar a Eden, pues hasta hace meses los mismos se encontraban en las secciones más alejadas y ahora, de la nada, se decía que facciones de Barbablanca se encontraban en el Calm Belt y que Scar ahora estaba en la sección uno, demasiado cerca para su costumbre. Si a eso se sumaba el hecho que algunos supernovas ya habían logrado cruzar la Red Line, todo daba un panorama bastante oscuro en aquellas aguas.

“No esperaba encontrarla aquí, pensaba que debería estar en Marineford harta de documentos” fue lo que pensó al abrir la puerta de la oficina de reuniones y observar a alguien bastante conocida –Kotori Miura, parece que volvemos a encontrarnos- comentó con una sonrisa tenue mientras entraba en el sitio dejando que el comodoro cerrase la puerta para dejarlos a los dos solos. A diferencia de otras reuniones, ahora no estaban algunos cabos de guardia ni tampoco se encontraban vice-almirantes o comodoros en la sala, aquello probablemente se debía al hecho que ya se confiaba suficiente en el albino para garantizar que no representaba una amenaza para ningún justiciero, no al menos de manera directa.

-En fin, dudo mucho que estés aquí solo para decirme que es un bonito día- sus pasos le llevaron hasta la gran mesa de reunión y tomó asiento al frente de la rubia, subiendo los pies a la mesa como era ya costumbre en él, si algo caracterizaba a Silverman desde hace tiempo era ese carácter despreocupado e incluso algo irreverente ante las autoridades, si bien rara vez había dañado a un marine o agente por sus acciones, no parecía tampoco ser amigo de los mismos, salvo con aquella mujer. –Almirante, ¿quién lo diría?, la verdad me enteré hace poco, estuviste ocupada desde que nos vimos la última vez hace uno o dos meses- bostezó un poco, aquella ocasión tuvieron la oportunidad de verse en Mariejois debido a una reunión sobre los movimientos de los piratas gracias a la primavera en Nuevo Mundo.

En todo caso, al chico le agradaba pensar que la mujer estaba encontrando su lugar en el mundo, ella había dejado de ser aquella soñadora que conoció y enfrentó en isla Banaro, ahora sin duda era una mujer digna de ostentar el cargo encomendado, aunque eso a su vez le implicaba mayores responsabilidades. -¿Qué es lo que tienes que decirme?, digo, podemos hablar primero de eso y luego de nosotros, creo que es lo mejor, ¿no?- a él no le molestaba tanto abordar el tema de ellos, después de todo, fingir que nada había pasado sería una idiotez, no obstante, desconocía si el nuevo cargo de la mujer le haría cambiar de opinión o de comportarse de forma distinta, al final de cuentas, él no dejaba de ser un corsario no tan bien visto en el mundo.
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Re: King Again [Kotori Miura - Presente].

Mensaje por Invitado el Vie Abr 07, 2017 10:13 pm

Hacía un bonito día para desembarcar en el Nuevo Mundo. Si bien era necesario estar en MarineFord, los últimos acontecimientos le había llevado a mover bastante por la Grand Line. Papeleos, misiones y otras reuniones de interés de la Marina la obligaban a mantenerse ocupada en su nuevo puesto de Almirante. Pocas cosas habían pasado realmente interesantes en las últimas dos meses, aparte de muchos rumores y "pocas nueces" como ella solía decir. El cargo que ahora ostentaba le privaba de muchas de las cosas que le gustaba hacer, y obviamente de estar con tripulación. La última vez que había visto a los chicos del Escuadrón dorado era en Swallow, hacía cuestión de ya cuatro meses. Pero aún así, su grupo marchaba bien. Su fuerza estaba notándose cada día más, y el nombre estaba tomando poco a poco más espacio en la boca de los demás Marines. Si bien al principio todos les veía como una panda de niños con demasiadas ganas de pelear, ahora habían demostrado que aquello no era un juego. Casi todos de ellos habían avanzado de rango, desde Comodoro a Oficial, cosa que hacía ver que en realidad, Kotori, era una buena líder, a pesar de todas las malas miradas que había recibido al principio.

Sobre su puesto de Almirante, poco se podía decir. Había demostrado la lealtad y la fuerza decisiva. Había cambiado bastante desde que había emprendido aquel viaje desde Swallo. Lo suficiente como para volver allá, tomar la isla y levantar un orfanato en memoria de aquellos que habían perdido sus vidas. ¿La venganza? Seguía ahí, de alguna forma. Aunque poco a poco estaba perdiendo fuerza. Sin duda alguna, la rubia había encontrado cosas más fuertes. El compañerismo, hacer el bien por una causa mucho más mayor. Cambiar la vida de muchísimas más personas. Cualquier movimiento suyo podía destruir o construir. Había llegado a tener una fuerza enorme, y no sólo física. Tener el poder no se sentía como una responsabilidad, extrañamente, si no como un deber hecho a su medida. Aún así, estaba moviendo hilos para descubrir lo que había pasado, aunque había llegado a tal estado en el cual mover hilos sin que nadie lo sepa era algo un poco complicado. No había escuchado de muchas de sus amistades. Muchas personas con las que no se había vuelto a encontrar, cosa que quizás hasta estaba bien. Algunas veces no tener noticias de alguien era una buena noticia, ya que de ser lo contrario seguramente se hubiese enterado de algo.

"Quédate conmigo esta noche." Era la única frase que recordaba de la primera noche que había pasado con Edén, en su barco. Desde entonces, de alguna forma, había conseguido mantenerse lejos de la bebida. A saber que había pasado en aquel momento de debilidad, mientras su cuerpo buscó el calor ajeno. Nunca había estado atraída de una forma íntima hace a nadie, pero el Ouka sin duda alguna, había robado su corazón.Y no sólo. Kotori había demostrado que era una inexperta en aquello, y no por estar más que borracha. No sabía como sentirse al ver aquel hombre nuevamente. ¿Se acordaría de lo que había pasado o habría quedado sólo como un recuerdo borroso? De alguna forma, la segunda opción le molestaba sobremanera. Al fin y al cabo le dio, casi sin querer, algo que sólo él tendría, sin importar lo que pasaría después. La bebida ya no era una opción, al menos por ahora, para ella. Un revoltijo de sentimientos y muchas preguntas. Un montón de incógnitas desde Mariejois. En aquellos últimos dos meses, aparte de haber ascendido de cargo, la vida no la había tratado demasiado bien. Una extraña sensación en su cuerpo. Siempre cansada y con ganas de dormir. Débil, de alguna forma. Como si algo estuviese tomando su energía. ¿Será que así era el amor? ¿Así se debía de sentir una vez que lo ha hecho?

La puerta se había abierto. La expresión del comodoro cambió en un saludo frío, para después dejar pasar al Shichibukai. No parecía haber cambiado nada. Desde su porte, a sus expresiones y sus maneras. Su cara se alegró de golpe, sin querer. Sus ojos azules habían tomado un brillo de felicidad al ver como su tenue sonrisa pronunciaba su nombre. Tonto. Actuando como si no la hubiese echado de menos. La comisura de su labio se levantó ligeramente en una sonrisa de lado.
- Ahí donde vaya, hace un hermoso día. No te lo tengo que decir yo. - respondió a su frase, pese a que no la había preguntado nada. Su pelo rubio seguía atado en ese peinado de geisha, aunque esta era la primera vez que Edén la vería en el uniforme que había sido obligada llevar. Una chaqueta blanca, con espuelas doradas y varias condecoraciones, así como el escudo de su tripulación en dorado. Su cuerpo guardaba una rectitud que ya parecía hacer parte de ella. Atrás había quedado la muchacha que quizás hubiese hecho lo mismo que el albino. Sus dedos largos estaban entrelazados a la altura del pecho, terminados en unas uñas largas y cuidadas. - Dos meses y tres días. Y sí. Estuve ocupada. De una forma extraña parece que nací para esto, quién lo diría. - cerró los ojos, relajando un tanto su cuerpo mientras pensaba en la verdadera razón por la cual había entrado en la Marine. Todo parecía casi un chiste visto ahora.

Su cuerpo no tardó en recuperar la compostura inicial, para escuchar sus siguientes palabras que le trajo un bufido al final. ¿Nosotros? Y ella que había pensado que ni se acordaba de aquello. Su corazón le dio un vuelco, aunque no lo mostró. Había coincidido tres veces con Edén hasta ahora, quizás habían pasado alrededor de dos meses juntos si fueran a contar todo el tiempo. No era ya un secreto que el Ouka parecía estar mucho más cómodo cuando Kotori estaba alrededor, y quizás por eso la habían enviado a ella, pese a ocupar el puesto de Almirante
. - Bien, hablemos de lo que estoy aquí realmente. - suspiró, a sabiendas que seguramente estaría bastante molesto por haber vuelto al principio del nuevo mundo. - Requieren tu presencia en la Grand Line, de nuevo. Parece que Barbablanca sigue en el paraíso, así como Cascabel Montecarlo. Estar aquí sólo para Takeshi es una tontería, ya que hay otros que se pueden encargar. Te habían mandado aquí pensando que los tres habían tomado Gyojin para venir, pero al parecer no fue así. - su cara no había mostrado la emoción que solía mostrar en el pasado. Y es que había algo que había cambiado en la mujer. Ahora, sus modificaciones ciborg no se limitaban tan solo a sus extremidades. Su cerebro había sido mejorado, así pues, repetía casi como una máquina el mensaje que debía entregar, sin darse cuenta de ello.
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Re: King Again [Kotori Miura - Presente].

Mensaje por Invitado el Sáb Abr 08, 2017 11:29 am

-Curioso, hace unos meses no decías lo mismo- miró al techo y con una tenue sonrisa cerró los ojos, aunque no lo parecía estaba contento por ella, de alguna manera pensaba que si ella había encontrado su razón de ser dentro de la marina, eso significaba que era menos probable que se pusiese en riesgo. En isla Banaro ella se había mostrado distinta, aunque con el pasar del tiempo todo fue cambiando, todavía recordaba bastante bien aquella noche y sobre todo, como su relación fue cambiando, no obstante, necesitaba andar con cuidado, era bien sabido que cuando alguien adquiría un cargo importante podía cambiar. Se suponía que un Almirante dentro de la marina necesitaba ser un ejemplo para el resto de los miembros, no solo se trataba de tener una fuerza bruta sin más, de hecho, era necesario ser visto como alguien que lograse inspirar al resto de los integrantes, Kotori seguro que podía hacer eso, era joven, tenía un buen historial y había contribuido con Eden a desmantelar a un grupo peligroso en St. Poplar, empero, ¿eso afectaría en algún grado la relación que hubiesen tenido hasta hace poco?.

Cuando ella comentó sobre la Grand Line, el albino no pudo sino rascar su cabeza con un gesto que notablemente era de desagrado. No se podía obviar el hecho que no estaba conforme con regresar al paraíso, se estaba acostumbrando al Nuevo Mundo y era, al menos para él, un lugar interesante. Había estado por meses buscando confrontar a algún Yonko, no tanto por comparar su poder sino porque le resultaba interesante tratar de entender las motivaciones de aquellos emperadores pirata, además, se había rumoreado que el mismo Norman D. Gold estaba cerca de las aguas iniciales, ¿no sería acaso una buena experiencia comunicarse con él aunque fuese una vez en la vida?.

Para lo anterior, había estado colaborando en ocasiones con Takeshi, ambos se lograban entender y viajar juntos suponía casi la eliminación de todo riesgo, además, Cascabel Montecarlo no era precisamente una buena compañía, de modo que nunca pudo relacionarse con ella. –Ya, me suponía que se trataba de algo así, aunque no esperaba que fuese eso precisamente- rascó posteriormente un poco su mentón mostrándose más pensativo –Si han regresado a Montecarlo, ¿todavía requieren que yo regrese?- era evidente que la presencia de Barbablanca en aquellos mares inquietaba y hasta alarmaba a medio mundo, no por nada se pensaba que si Norman fallecía, este sería un posible candidato a ser nombrado el nuevo rey de la piratería. Empero, no llegaba a comprender del todo aquello, ¿acaso no estaba allí el Almirante de Flota y algunos Almirantes?, incluso dentro del gobierno se supone debería estar el mismo Jefe del Gobierno, le parecía en cierto modo demasiado extremista devolverle a él junto a Montecarlo para atender ese asunto.

Empero, por otro lado, era bastante posible que su presencia no fuese requerida por el mismo Yonko, sino por la acumulación de piratas al final de la Grand Line, en Sabaody específicamente. Era bien sabido que, una vez llegado el invierno a la corriente de paraíso, el paso a la isla Gyojin quedaba cerrado debido a la acumulación de torbellinos submarinos, entonces, el único modo de cruzar al Nuevo Mundo era sobrevolando la Red Line o por otro lado, paso a través de Mariejois, algo que solo era viable con la venía del gobierno mundial. De lo anterior no era difícil deducir entonces que probablemente el problema, en conjunto con la presencia de Shirohige, era el hecho de que muchos piratas menores se estaban aglomerando y posiblemente, debido a sus cantidades, el gobierno prefería que fuesen eliminados.

-Como sea, no tengo problema en volver, supongo que haré una parada en Mariejois y de ahí me dirigiré a Sabaody para empezar- se encogió de hombros y giró su mirada a la derecha, lugar donde descansaba un enorme mapa del mundo pintado en la pared, había recorrido mucho desde que salió de Spider Miles cuando apenas era un crío.

–Me he enterado que el gobierno logró conseguir a un nuevo Ouka, Donner se llama, ¿no?- cambió un tanto la conversación, era interesante pensar que en un tiempo solo laboraban tres de los guerreros del mar, algo que en cierto modo era alarmante, pues sin ellos para equilibrar la balanza, existía el riesgo de que todo el mundo colapsara al caos.
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Re: King Again [Kotori Miura - Presente].

Mensaje por Invitado el Sáb Abr 08, 2017 1:28 pm

- Pues todavía, sí. Como ya sabes Abner ahora está del otro bando, y la Ouka se quedó medio temblando con dos bajas. Es cierto que Donner se unió, pero le falta bastante fuerza y experiencia. - su cuerpo se levantó de la silla, dejando ver una falda azul, corta. - Con el invierno, el paso de la isla Gyojin quedó de nuevo casi imposible, por lo cual la mayoría se han amontonado en el paraíso, especialmente en Sabaody. - empezó a caminar con paso lento, terminando por rodear la mesa que les separaba y quedarse parada delante suyo. Su mano tocaba la madera con las puntas de los dedos. Definitivamente, ya no era la muchacha de la isla Banaro. Todo parecía haber cambiado en ella. Desde su porte, la manera de gesticular, mucho más serena. Su voz, si bien había quedado la misma, el tono se había vuelto un tanto distante, pero a la vez mucho más femenino. Quizás podía pensar que su nuevo cargo había cambiado su mente también, no sería raro siendo una de las tres personas más influyentes de la Marina. Su cargo suponía mucho trabajo. La gente debía confiar, y ella tenía que demostrar ser una persona digna de tal confianza. Si algo aprendió en aquel año y medio, era que la gente se dejaba mucho engañar por las apariencias. La forma de vestir, de caminar, de hablar. Señor Tic Tac había tenido razón. La sociedad era así de hipócrita.

- Donner no puede ir solo por ahora. Y si bien puede, no debería. La Marina tiene bastante problemas como para ir detrás, vigilandolo. Y la verdad es que pocos aceptan esa misión, como lo fui yo en su momento.
- era raro, pero no necesitaba usar su capacidad analítica con Edén. Era como un libro abierto para ella. Saber que le molestaba todo aquello no era un secreto, ese gesto de rascarse la nuca como si fuese un deber molesto volver de ahí donde había pasado un par de meses solo. New World era un mundo peligroso, pero definitivamente iría bien con el Ouka y su curiosidad. No le temía al peligro, de hecho quería ver que es lo que pasaba en esas aguas pero.. ¿a caso no era más seguro volver a Grand Line? Desde su punto de vista, seguía pensado que si la Cipher Police haría algo más en el paraíso que experimentos extraños, no era necesario volver a los Oukas del Nuevo Mundo. Pero igual, ella no era quien decidía esas cosas, al fin y al cabo la Ouka estaba bajo el Gobierno y no la Marina. - Volveremos juntos a Sabaody. - su mano se levantó hacía la dirección de la puerta, y con sus magnetos activó el cierre de la puerta, cuyo Click fue bastante notorio hasta la posición de ambos. - Sé que quieres quedarte en el Nuevo Mundo, pero te será más divertido estar por ahora en Sabaody. Hay mucha gente de la que encargarse, mucha aventura y combates.

Su tono cambiaba a medida que la frase acababa, y su cuerpo se acercaba a Edén hasta poder tocar su cabello
. - Además, ahí estaré yo también por unas semanas. Tengo algo que hacer. Sabes... hacia mucho que te quería decir esto... - sabiendo que estaban solos, y activando su mantra por si acaso, su pie derecho sobrevoló la cintura del hombre, hasta quedar sentada sobre las piernas que este mantenía apoyados sobre la mesa. Ahí, en su regazo, empezó a arreglarle el cabello mientras hablaba. - ¿No me has echado de menos en estos dos meses? ¿Dijiste que querías hablar de nosotros, algo en especial? Sabes... como almirante no debería hacer esto. Pero no sé si estaré en esto mucho más tiempo. Lo he pensado mucho y lo estoy pensando. - sus ojos miraban el cabello plateado para después perfilar con sus dedos el rostro alargado del Ouka - ¿Qué harías si tendrías que cazarme? - su rostro mostró una sonrisa un tanto triste. ¿De verdad había olvidado su venganza? Ojalá y hubiese encontrado algo más fuerte que el deseo de cambiar la Marina. Sus pensamientos estaban dispersos entre ambas posibilidades. Había dicho que había nacido para aquello pero, ¿cuanta verdad había en eso? Estaba claro que había conseguido muchas cosas buenas desde que estaba a cargo, pero¿ era eso suficiente para ella? Su mano acarició suavemente la mejilla del hombre.

- Volvamos juntos, Edén. Esta puede ser la última oportunidad de estar juntos así. - suspiró durante un momento, para después acercar su cabeza al hombro del muchacho, quedando ligeramente corvada por su posición. Su aroma seguía igual que antes, su cuerpo emanaba un calor difícil de ignorar, pese a la aparente frialdad del albino. Sus manos se agarraron a la cintura ajena, aproximando un poco ambos cuerpos. - Han sido dos meses difíciles. Estoy cansada permanentemente. No sé si esto es para mi. - confesó, a pesar de lo que había dicho anteriormente, cuando cualquiera la había podido oír. No era un secreto que a veces las paredes tenían ojos y orejas, aunque ahora ella ya se había asegurado de estar solos completamente. - Hacía la mitad del día ya las fuerzas se están agotando... quizás sea por los nuevos implantes que me pusieron justo después de que te fueras de Mariejois. Es horrible. - su cuerpo realmente se sentía cansado. Dejaba poco a poco su peso relajar sobre el ajeno. Su cuerpo cambió durante todo aquel año que llevaba entre los Marines. Quizás por la edad, o quizás por la diferencia de entrenamiento, se había vuelto visiblemente más voluptuosa, y pesada. - Ojalá y pudiese dormir así todo el día. - frotó su cabeza en el traje negro de Edén. Era raro verla así, quizás hasta para él. A pesar de la extraña relación de ambos, era la primera vez que se dejaba, e incluso buscaba, el calor de su compañero, de una forma extrañamente desprotegida.
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Re: King Again [Kotori Miura - Presente].

Mensaje por Invitado el Sáb Abr 08, 2017 5:43 pm

-Sabes, entiendo que sea una “ofensa” para vosotros lo que hizo ese cerdo, sin embargo, considero algo excesivo habernos enviado a todos tras él- claro, podría anexar que antes las cosas no estaban en aquel punto, anteriormente, no se debían preocupar tanto por las actividades pirata. Por un tiempo, tanto la piratería como los revolucionarios fueron controlados y hasta sometidos por parte del gobierno y la marina con ayuda de la Ouka, empero, ahora todo estaba cambiando una vez más, las aguas se estaban agitando e incluso alguien como él estando e aguas lejanas podía presentir que se estaban moviendo hilos negros más allá de lo visible.

–Como sea, no hemos podido dar con él, si regresan a Montecarlo y yo también regreso, significa que algo más les está preocupando- hizo una pausa y miró al techo de nueva cuenta –Deberían decirnos un poco más, entiendo que no confíen en los piratas, empero, yo me uní a la Ouka como un ciudadano, nunca he cometido un crimen real, ¿recuerdas?- y pensó un momento, ahora que lo veía sí que había matado a un par de marines por efectos colaterales de su poder, sin embargo, eso era otro asunto.  

Ya con mayor cercanía entre ambos pudo notar como su poder se inactivaba casi en el acto, una sensación desagradable, de estar con una persona de menos confianza seguramente habría buscado alejarse, sin embargo, ahora mismo Kotori era una mujer de plena confianza. –Si no puede ir solo como Ouka, ¿por qué le han unido?- cerró los ojos y se encogió con una sonrisa burlona, para él, convertirse en un corsario implicaba la capacidad de enfrentarse a la mayoría de los peligros existentes, eso incluía a los Supernova y a los criminales de renombre. Empero, era bastante evidente que el gobierno mundial no estaba en posición de exigir demasiado, ensanchar sus filas podía ser más una estrategia desesperada que una opción “Algo va mal, esto no me gusta”.

-Lo dices demasiado confiada- comenzó a reír, aunque no le parecía mal la idea de regresar con ella a la isla de los casinos, de hecho, era mejor viajar con compañía, estaba un poco cansado de ir con sus tripulantes y escuchar los mismos chistes malos de Ober, uno de esos sujetos que eran graciosos pero, tras un tiempo, acababan por ser algo odiosos, aunque ciertamente era un buen tipo. –Me parece bien, después de todo, si me niego sería como una ofensa para el gobierno y no me apetece ser un enemigo de ellos- bufó por lo bajo, sus aventuras tendrían que esperar hasta más tarde, con lo bien que se lo estaba pasando en el infierno del mundo.

Con las puertas aseguradas y con el comportamiento de Miura, el Ouka se relajó un tanto más –Pues, ¿qué decir?- bromeó un tanto, la verdad era que sí, aunque, ¿sería necesario decirlo?, no se le daba demasiado bien hablar respecto a aquello, era directo cuando se necesitaba, aunque no estaba seguro si eso era bueno o malo en situaciones como aquella. No obstante, antes de decir algo, las palabras de la rubia le sacaron una especie de preocupación, algo que no sentía por otra persona desde hacía un buen tiempo. -¿Uhm?, ¿a qué viene eso?- preguntó cuándo ella comentó que posiblemente no estaría más tiempo en aquello, ¿se estaba refiriendo a su puesto?, no, eso era imposible, después de todo, ella había comentado que nació para eso, aunque, ¿entonces a qué se estaba refiriendo?, todo era un poco confuso.

Su rostro se tornó un tanto serio mientras la miraba fijamente cuando ella habló de nueva cuenta –A veces hablas de cosas que no entiendo- dijo con sinceridad bajando un tanto la vista en un estado meditabundo. ¿Cazarla?, dudaba mucho que eso pasase, incluso si suponía que Kotori hiciese algo grave como para que el gobierno se viese motivado a darle cacería, no pensaba que eso sería una misión encomendada a la Ouka, sino más bien a los agentes del gobierno y en última instancia a los almirantes mismos, empero, era imposible negar que, si se daba la orden, ellos tendrían que hacerlo, les gustase o no. –No lo sé- suspiró –Como un corsario, tengo la ventaja de poder obviar ciertas cosas, así que supongo, podría “hacerlo sin hacerlo” realmente- y en eso no estaba errado, no era extraño que eso pasase como un beneficio por sus servicios –Sin embargo, si me viese obligado a hacerlo, no sé qué haría, creo que todo dependería de los motivos- pues tampoco iba a omitir el hecho que buscaba mantener un equilibrio en el mundo.

-Ya, como dije, a veces hablas cosas que no entiendo, pero está bien- asintió sin decir más, probablemente ella tenía razón, aunque le gustaría pensar que no era ese el caso. Tras escuchar todo su argumento respecto a estar cansada, supuso que era algo normal, tenía demasiado trabajo y seguro que no descansaba lo suficiente. Igualmente, las prótesis deberían generar un cansancio extra, de eso no estaba seguro. –Sabes, esto me recuerda bastante a esa ocasión, ¿no?, solo que aquí falta que bebas un poco más- la abrazó también y comenzó a reír.
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Re: King Again [Kotori Miura - Presente].

Mensaje por Invitado el Sáb Abr 08, 2017 8:46 pm

- No Edén. Yo me uní como una ciudadana. Tú eras un cazador. Al igual que lo es el nuevo Ouka. Y eso hace que la gente desconfíe. Como de mucho vas a seguir las órdenes de la institución que te propuso alianza. ¿Si hubieses querido seguir los órdenes, porqué no te había unido a la Marina o al Gobierno y seguías como un cazador independiente? El gobierno es recalcitrante a la hora de dar información hasta para la Marina, sin contar el Ouka. ¿Y si Abner tiene información de la cual se podría valer? No sé porque os mando a todos ahí, pero está claro que lo que hizo enfureció al Gobierno. ¿Porqué habría matado a un Shichibukai? A saber, hay muchas cosas que hasta nosotros nos preguntamos. - disfrutó de ese abrazo mientras sus ojos se cerraban de a paso. Aún así, su cerebro seguía funcionando, así como su boca. - Aunque no puedo decir que sabes todos los detalles sobre lo que está pasando en la Grand Line. Hay cosas que es mejor no saberlas, ese es tu puesto ahora mismo, y espero que sigas en la Ouka durante mucho tiempo. Tu poder es considerado bastante destructivo, seguramente ese es una de las razones por los cuales todos fueron mandados tras Abner. Y sobre el nuevo Shichibukai... Leí su informe. También es un cazador. Como lo fue en tu caso, parece que hay dudas sobre su política, aunque no de la misma forma. Casi siempre mata, de hecho ninguno de los cazados fueron traídos con vida. Y a la mayoría les falta distintas partes del cuerpo, cosa que atrae bastante la atención.

Su cara se separó del cuerpo ajeno, para moverse dentro de sus brazos hasta quedar mirándolo fijamente.
- Ya sé que son cosas extrañas, a saber que me pasa últimamente. Pienso cosas raras, impropias de mi. Hasta lo que estoy haciendo ahora es raro. - sonrió un tanto. ¿Desde cuando se acercaba con tanta confianza a Edén? A saber. ¿Pensaba decirle la verdad con respecto a Swallow? - Supongo que leíste el periódico. He tomado Swallow, la isla de donde soy. ¿Sabes porqué? - no había hablado sobre esas cosas con Edén, de hecho no había hablado esas cosas con nadie, pero de alguna forma, estar junto a él le había dado suficientes pistas para saber que tipo de persona seria. No se le daba bien descifrar a las personas, pero de alguna forma le era fácil entenderle, y suponer como iba a reaccionar, si le iba a gustar o no, si iba a estar de acuerdo o no. Quizás por el hecho de que al principio tuvo que observar su comportamiento y mirar una posibilidad de entrarle, sin darse cuenta de que él estaba entrando también en su territorio. La vida era, cuando menos, extraña. Sonrió un tanto al pensar todas las cosas que habían pasado en aquellos meses. Poco más de medio año trajo un montón de novedades en su vida, y a una persona nueva.

- Hace un año, en esa isla desierta, había un templo que quedó destruido. Por un grupo de la Cipher Police. Veinte monjes perdieron la vida y los cuerpos nunca fueron encontrados. Ya que no se conocía la existencia de dicho templo, nunca salió en ningún sitio y aparentemente nadie sabía nada.
- su boca se acercó a la oreja del hombre, aunque había tomado las precauciones necesarias, y estaba ya hablando en voz baja. - En los informes de los Marines nunca existió algo así, y podría decir que en los informes superficiales del Gobierno tampoco, aunque ya sabemos que en sus informes están los secretos mejor guardados del mundo, obviamente no todos tendrían acceso. Y al fin y al cabo es como si nosotros trabajamos para ellos también, no hay mucha diferencia. - su cuerpo se separaba ligeramente de él. Edén sabía ciertas cosas de ella que la Marina no. en los informes oficiales, Kotori Miura era una joven de 22 años proveniente de Micqueot, mientras que sin querer a él le había dicho que provenía de un templo de Swallow. Recordaba con claridad como él se extrañó ante aquello, diciendo que desconocía dicha existencia. En realidad, ni ella misma sabía de donde era, pero aún pensaba en el templo como su lugar de procedencia. ¿Buscar a su madre o quizás a aquella persona que le había dejado aquel brazalete? De alguna forma, había olvidado eso. Y qué más daba si tampoco la habían querido.

- ¿Te estás burlando de mi ? - preguntó visiblemente molesta, aunque se notaba que no lo era en verdad. Su cara se volvió a iluminar de una sonrisa, mirando para otro lado para intentar esconderla. - Pues no he bebido desde entonces por miedo a que ... - sus palabras se quedaron en el aire, aunque era obvio lo que iba a decir. - Pero supongo que ahora no hay ningún problema. - sus mejillas se tornaban rosadas, algo que dudaba haber experimentado anteriormente, incluso con él. ¿Cómo había podido decir algo así? A saber. Desde hacía días se encontraba con una extraña sensación en su cuerpo, y ahora, al estar en contacto con él, parecía intensificarse a medida que los segundos pasaban. - Edén... - sus manos se acercaron al cuello de la camisa negra, jugando con sus solapas de manera delicada. No había pasado nada desde aquella noche en Mariejois puesto que el Ouka había sido mandado a otro sitio después de unos días, pero recordaba la naturalidad con la que había actuado aquella mañana. Como si no fuera nada del otro mundo, o quizás no fuese nada importante para él. Le costaba aceptar esa situación pero... quería repetirlo. Y no es que fuera realmente así, pero de alguna forma pensaba que quizás todo su mal estar desaparecería. Descansar a su lado, por eso había venido ahí.

- Te necesito... - sus palabras salían como pequeños susurros, casi imperceptibles pero muy fácil de leer sobre sus labios. Su mirada baja, su cuerpo casi sin fuerzas y notablemente más caliente que todas las otras veces que se habían encontrado. Parecía una especie de fiebre, aunque ella sabía muy bien que una fiebre normal no duraría un mes entero. Intentaba pensar si... quizás esa vez que había peleado contra venenos. Pero eso fue ciertamente hacía mucho tiempo. También, en su puesto de Almirante no había tenido la oportunidad de pelear en serio contra un enemigo. - No sé si me estoy volviendo paranoica o algo... Algo está pasando conmigo y me da miedo. Llevaba un rato sin salir las islas de la justicia, veo enemigos en todos lados. ¿Crees que es posible que me estén envenenando de a poco? - De haber sido hacía unos meses, seguramente se habría puesto a llorar ahí mismo, aunque a decir verdad ganas no le faltaban. Hasta su comportamiento había cambiado. Tenía más ganas de llorar, se mostraba irrascible en todo momento y lo sabía. Aún así, pese a saberlo, no podía hacer nada por ello. Su persona se volvía insuportable hasta para ella misma. - Oh Edén... - sus brazos se enroscaba a su cuello nuevamente, apretándole con más fuerzas de lo normal. - Te he echado tanto de menos. - su cuerpo volvía a dejarse sobre el ajeno, y no parecía quitarse de ese sitio en corto tiempo.
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Re: King Again [Kotori Miura - Presente].

Mensaje por Invitado el Dom Abr 09, 2017 12:32 pm

No dijo nada respecto a la opinión de Kotori sobre él y ella, en realidad era un asunto en el cual muy difícilmente ambos estarían de acuerdo. Para empezar, él pensaba que no existía en realidad una diferencia entre ellos, quizás ella era almirante, podía manejar a miembros de la marina de menor rango e incluso estar en reuniones con el almirante de flota, otros almirantes y el jefe de gobierno. Empero, la Ouka también se podía reunir con altos cargos, a decir verdad, los guerreros del mar no respondían en realidad ante la marina sino ante el gobierno, por ende, incluso el asesinato de ciertos marines era poca cosa si el Ouka lograba cumplir su misión principal. Además, ¿acaso él no hacía mucho más que varios vice-almirantes, comodoros y capitanes de la marina?, según tenía entendido, los tres Oukas restantes eran mucho más eficientes en frenar a los piratas y hasta a los revolucionarios que muchos de esos inútiles, ergo, era injusto decir que eran distintos, la única diferencia entre ambos es que él no había elegido unirse a la marina para seguir ordenes, sino mantenerse por su cuenta aunque aliado al gobierno, así al menos tenía formas de actuar conforme a lo que creía.

-Supongo que no lo sabremos- comentó respecto a Abner, en realidad nunca habló demasiado con este, pero le generaba cierta desconfianza, existía en ese cerdo algo raro, aunque por otro lado ahora pensaba que en realidad debía estar loco, ¿acaso no estaba enemistado con el mismo Barbablanca y con otros Yonko?, su única defensa era mantenerse aliado al gobierno y por ende a la marina, empero, ahora estaba solo en el Nuevo Mundo, libre de aquellas instituciones de gobierno, aunque enemistado con todo mundo, ¿cómo era posible que alguien pudiese sobrevivir de esa forma?, incluso para alguien tan poderoso como Okuma aquello sería bastante complicado en unas aguas infestadas de problemas, hasta los Yonko evitaban andar solos por los mares y eso ya era decir demasiado.

-¿Dudas?- rascó su mentón cerrando sus ojos y dibujando una sonrisa tenue, le recordó bastante el momento en cuanto le asignaron a la entonces vice-almirante rubia como una especie de niñera, cosa bastante molesta aunque ahora no se podía quejar de ello, pues de todo ese caos surgió algo bastante genial. –Sabes, al igual que a ti, a veces no entiendo ni a la marina ni al gobierno- hizo un ademán con la mano como si estuviese tratando de dar una explicación mucho más larga, aunque no estaba destinado a ello –Si ese nuevo Ouka asesina a los criminales no le veo problema, ¿acaso no es el objetivo detenerlos sea como sea?- Miiura probablemente seguía teniendo aquella idea tonta de perdonar la vida a la escoria, pero, Silverman nunca estuvo de acuerdo con eso, de hecho actualmente le resultaba mucho más sencillo matar a todo lo que se le atravesase, aunque siempre les daba una chance de rendirse, cosa que ningún criminal hacía, todos eran bastante idiotas.

Asintió ante lo dicho del periódico, aunque en realidad no le daba demasiada importancia, recordaba que ella pertenecía a Swallow, mas, ahora mismo, eso no le parecía algo relevante, tanto como decir que él provenía de Spider Miles, ya estaban demasiado lejos de sus hogares como para que eso importase. –Pues espero que vaya bien, según dicen en los mares cardinales Capone pierde fuerza, a saber, tal vez ahora serán capaces de acabar con ese sujeto de una vez por todas, ya va siendo hora que hagan algo bien- y con eso comenzó a reír, no pretendía molestarla, aunque estaba diciendo lo que pensaba en realidad.

-Definitivamente estás extraña- afirmó arqueando una ceja ante los comentarios y comportamiento de la marine, no podía negar que le estaba agradando aquello, aunque no por ello se le hacía común, era como si la Kotori de Mariejois estuviese allí una vez más, con la diferencia que ahora no estaba ebria y, por supuesto, tampoco estaban en un sitio tan familiar, el G-1 tenía a su propio vice-almirante y a muchos mandos considerables, incluso era normal que algún almirante estuviese allí establecido, ahora mismo era Miura la que se encontraba, sin embargo, tomando en cuenta que ella regresaría a Grand Line, seguro que enviarían a otro.

Negó suavemente y la sujetó de los hombros para verla más de cerca, no era un experto en venenos ni tampoco un doctor, aunque por lógica si estaba siendo afectada debería ser capaz de notar algo raro, o al menos eso esperaba. Así, tras examinarla un momento en silencio suspiró negando rotundamente –No veo nada fuera de lo usual en tu persona- colocó su diestra en su boca pensativo y agachó un tanto la mirada -¿No has asistido a un doctor?- tardó más tiempo en decir esto que en estar nuevamente sujetado con cierta fuerza por ella, correspondió al acto sin dejar de pensar en lo que estaba pasando con la mujer, le preocupaba y era algo usual que estuviese tratando de determinar si alguien la estaba tratando de sabotear, la marina, después de todo, no estaba exenta de envidias y malos juegos para adquirir puestos de relevancia. Sin embargo, una idea loca llegó a su mente y le hizo entrecerrar sus ojos mientras la abrazaba, aunque rápidamente quiso deshacerse de ella, no era posible, ¿o sí?.
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Re: King Again [Kotori Miura - Presente].

Mensaje por Invitado el Dom Abr 09, 2017 2:40 pm

- Pues sí y no. ¿Cómo se escucharía si para un caníbal trabajase para el Gobierno? ¿ Cómo crees que la gente se tomaría eso? Ya no hablamos de la Marina o del mismo Gobierno que, como bien se sabe tiene a gente sospechosa, pero hablamos de miles de isleños que se supone que confían en nosotros. Saber que entre nosotros hay alguien que... come personas. Hay muchas cosas que no entiendes, o se escapan fuera de tu lógica porque no se trata de combate. Es de mantener una política intacta para que la gente no se rebele. Este tipo de rumores son los que hacen que la Armada Revolucionaria sea fuerte y consiga más y más gente a su favor, lo que seguramente les convertiría en criminales a los ojos de la justicia. - suspiró un tanto. ¿Quién lo hubiera dicho? La muchacha que no sabía nada de nada antaño, y había subido a un cargo tan importante como el de vicealmirante, ahora hasta leía el periódico y era capaz de opinar sobre la política de una institución cuya existencia desconocía por completo. Pero es que ya habían pasado más de seis meses desde que entró en la Marina. Y, aunque tuvo que trabajar el doble que todos los demás, o hasta el triple, le había ayudado entender muchas cosas. Leer comunicados, firmar papeles de suma importancia y hasta hacer cosas que no estaba en su jurisdicción. No había mejor forma de aprender, para ella, que empezando con la misma práctica.

No mencionó nada más de Swallow. Quizás Edén se estaba haciendo el tonto, aunque lo dudaba mucho ya que era una persona muy directa. Y aún así, le daba un poco de miedo. ¿Qué pasaría si finalmente descubriría a los culpables y tendría la oportunidad de vengarse? A saber. No era el caso, por ahora. Y una parte de ella quería realmente encontrar su lugar en la Marina. Tener la oportunidad de hacer buenas obras, a gran escala debido su rango, se sentía muy bien. Más de una vez podía ver como había tenido un impacto en la vida de los ciudadanos, un impacto real y bueno. Había cambiado muchas cosas, aunque muchas otras estaban aún pendientes. ¿Si seguiría su venganza, podría volver a hacerlo? Quien sabe, seguramente por aquello se convertiría en una revolucionaría. Una enemiga del Gobierno y, por ende, seguramente de Éden aunque él no lo veía así. ¿Estaba dispuesta a tirar todo eso por la boda y a seguir con sus planes? Esa sería la gran incógnita de su vida. Deseaba con todas sus fuerzas que hubiese algo que la mantendría con la cabeza clara y los pies sobre la tierra. Que borrase esos momentos de debilidad al pensar en lo que había venido a hacer ahí. ¿Era malo quedarse? Seguramente las almas de aquellos que habían muerto se moverían dentro de sus tumbas viéndola unir fuerzas con el enemigo. Aunque si lo pensaría bien... eran monjes, el perdón era algo que ellos intentaban inculcar, la mayoría de las veces.

Notó como Edén la inspeccionaba, o pretendía inspeccionarla, antes de caer en ese abrazo profundo que le traía tanto bienestar. A saber cuando se había vuelto íntima del Ouka. Esos dos meses había pensado muchísimo en que debería hacer, o como debería reaccionar la próxima vez. Curiosamente, todo estaba saliendo de una forma natural. Mucho ayudaba el hecho de que el hombre no oponía resistencia. Desde aquel combate, en la isla Banaro, hasta él mismo había aceptado sus propios sentimientos. Debido a su gran sentido acústico, podía escuchar con claridad el corazón del hombre. Cada latido la tranquilizaba aún más, hasta apaciguar todos los pensamientos.
- No. Mi médico está aún en los blues. - mencionó refiriendose al doctor de su tripulación, Lance. - Y, aunque me duela, como sea algo muy complicado, dudo que lo sepa resolver. Recién está empezando en la medicina. Obviamente no puedo recurrir a un médico de la Marina, sería estúpido dada mi sospecha. Y... la verdad es que no tengo a ningún médico de confianza. No me suelo relacionar mucho fuera de mi tripulación. - pensó por un momento en ellos. No habían estado juntos desde hacía mucho tiempo. El deber les hacía mover de una isla a otra, aunque pensaba que después de dejar a Edén con Donner, ella se iría con el comodoro hacía donde los demás estarían.

- Pensé que si saldría de los cuarteles, podría ver si eso cambia o no. Así iré contigo por un rato hasta que la sensación desaparezca. De todas formas, sea lo que sea que me están dando, ya no podrán dármelo, así que debería estar bien y a salvo para pensar en un plan. Tampoco sé quién podría ser.
- su voz, apenas un susurro, desaparecía para dejar de nuevo, que el eco de sus corazones se apodere de sus sentidos. Ahí, en la calma, prefería no pensar en nada. Si bien había intentado ver quien era el que la envenenaba, no había notado ningún comportamiento fuera de lo común. - Así que después de unos papeleos aquí, supongo que en dos días podemos ir juntos en tu embarcación. Momo también vendrá. - apretó un tanto más el cuerpo del Ouka. Cómo olvidarse de su pequeño gato blanco que ahora no podía seguirla a todas partes pero que servía de compañero en sus noches solitarias. Con aquella fiebre extraña, hasta él estuvo buscando su cuerpo constantemente para sentarse sobre su estómago y dormir cada vez que la pillaba cerca. Ahí, con los ojos apagados, y el sonido de sus corazones latiendo a la vez, pudo escucharlo por primera vez. Era un latido muy rápido, mucho más que el de ambos, pero también menos notorio. Era como si alguien llegase desde lejos, corriendo. ¿Alguien venía? Disfrutaría de los últimos momentos entre sus brazos, para después levantarse.
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Re: King Again [Kotori Miura - Presente].

Mensaje por Invitado el Lun Abr 10, 2017 2:28 pm

-Sigues igual de necia que siempre- fue todo lo que argumentó, a él no le parecía lógico que tuviese desconfianza de los médicos en la marina, al final de cuentas ella era una almirante, se suponía que muchos hombres y mujeres de esa institución estaban dispuestos a apoyarla en todo. Pero, como sea, no pretendía darle una charla de todo aquello, al final de cuentas si algo había aprendido Eden era a respetar su forma de hacer las cosas, a veces le seguía desesperando, aunque no por ello se enojaba como antes. También tenía información que ahora ella estaba con un grupo de personas, una tripulación propia al parecer, eso era nuevo y aunque quiso felicitarla, decidió no hacerlo, probablemente se la asignaron, o quizás era un deber de almirante llevar alguna, no lo podría saber y si ella no lo mencionaba seguro carecía de relevancia.

Cerró sus ojos y bostezó –Ya te lo dije, no creo que debas ser tan paranoica, además, venir al Nuevo Mundo no es la cosa más segura del mundo- a él le gustaba, aunque eso no significaba que era un sitio acogedor o siquiera de lo más pacífico, todo lo contrario, tenía bien ganado su título –Volver a la Grand Line será un viaje agitado, generalmente hay tormentas todo el tiempo- aseguró sin decir otra cosa. Por un momento elevó la vista por sobre su hombro para ver en la ventana abierta que daba a un balcón grande con vista a la lejanía, le habría gustado adentrarse en la sección dos y tres antes de retornar, aunque eso ya no significaba demasiado. Por otro lado, quedaban asuntos inconclusos que seguramente habrían de ser abordados a su debido momento, lo de Donner era para él un tema secundario, podía ser asqueroso y repulsivo, empero, cumplía su labor y eso era suficiente para el albino.

-Yupi, que divertido…- dijo sarcásticamente haciendo una cara de aburrimiento al escuchar de Momo, esa bola de pelos, no le caía bien, tampoco lo odiaba, aunque era una criatura molesta, siempre estaba por todos lados arañando sus cosas, o tirándolas, no le gustaba que hiciese eso…claro, no es que fuese adicto al orden, o que tuviese muy arreglada su habitación, sin embargo, le gustaba hacerla un caos él, no otras personas y mucho menos, un animal. Recordó por un momento que antes, pocas horas siquiera de tocar isla Banaro hace meses atrás, esa cosa rompió uno de sus periódicos históricos que le había regalado su mentora, eso sin duda le sacó de sus casillas y de no ser porque la bola de pelos era rápida seguramente la habría matado.

Fue entonces cuando sintió algo extraño, Kotori se movió sin razón alguna y se separó de este, miró entonces a la puerta y él arqueó una ceja haciendo lo mismo, concentrando su mantra en esa dirección, sin embargo, no pudo identificar a nadie cerca, salvo una entidad que se iba acercando, aunque le quedaba bastante terreno por cubrir antes de ser siquiera preocupante. Pensó en decirle algo, aunque decidió omitirlo, ella tendría sus razones y las mismas quizás estaban relacionadas a su posición, cierto era que no convenía saber que una almirante estaba tan cercana a un Ouka, así que simplemente se puso en pie y se acercó al balcón alejándose de ella.

Apenas pasó un minuto o dos cuando se escuchó el golpeteo en la puerta, al parecer estaba cerrada, ¿habría sido Miura?, a saber, la cosa es que apenas un par de segundos la misma se abrió dejando entrar a un capitán de cierta edad, este se cuadró ante la almirante y le comentó que ella necesitaba asistir a una comida donde se reuniría con el vice-almirante de la base, así como altos mandos tales como comodoros y capitanes. Claramente ella estaría ocupada hasta la noche, aunque eso no era un problema, le parecía incluso mejor a Silverman, le daba oportunidad de arreglar algunas cosas en su barco para que la estancia de la mujer fuese agradable.

–Supongo entonces que nos veremos después, almirante- hizo un saludo simple y estilo militar como si se estuviese burlando de ambos marines para saltar sobre el balcón y fragmentarse en particular amarillas hasta desaparecer. No tardó ni un segundo en aparecer en el puerto de la base andando con tranquilidad hasta su embarcación donde algunos de sus subordinados descansaban, otros pescaban y otros más jugaban con marines a las cartas. Estaba seguro que Kotori tardaría unas horas antes de llegar a su barco, entonces podrían tener una cena y una charla más amena en un sitio seguro.
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Re: King Again [Kotori Miura - Presente].

Mensaje por Invitado el Vie Abr 14, 2017 4:52 pm

-Estar contigo es lo más seguro para mi ahora mismo. - Sus ojos miraban al peliblanco aún estando ahora de pies delante suyo. Edén se había convertido en una de las pocas personas en los que más confiaba. La razón era bastante obvia. Él demostró no ser como los demás. Quizás por el hecho de ser directo siempre y desinteresado en el "poder" como tal, le hacía pensar que una traición por parte de él sería casi imposible, más allá de los sentimientos o la relación que podía haber entre ambos. El Ouka se levantó y se separó de ella acercándose al balcón, en cambio, la mujer se quedó apoyada sobre la mesa con sus manos, mirando hacía la puerta y esperando. Era extraño, pues aquello que pensó que venía de prisa, tan sólo era un oficial golpeando la puerta de manera relajada. - Que raro... - comentó más para ella misma, después de abrir el pestillo desde aquel punto, girando simplemente su mano y manipulando el pestillo a su favor. No tuvo más tiempo para pensar en aquello, pues el hombre traía noticias que se le habían olvidado. De hecho, había venido ahí para entregar ese mensaje a Edén y verlo, pero su cargo le imponía muchas más responsabilidades, como era obvio. Su cuerpo se tensó nuevamente, poniéndose en una posición recta a medida que el hombre entraba en la habitación.

Miró de reojo Shichibukai, mientras este se estaba despidiendo. Su mano miró al reloj que tenía sobre su muñeca, aunque ya sabía más o menos que hora serían.
- Te veré sobre la cena, seguramente. Si nada surge. Si no, ya tendrás noticias mías. - la verdad es que a saber cuanto iba a tardar en la comida con la vicealmirante. Seguramente después habría una reunión de oficiales y otras cosas más. Revisar algunas peticiones, papeles, dudas quizás. A saber. Sus pasos seguros salían de la habitación por la puerta que el oficial sujetaba. Había dejado atrás a Edén y esos pensamientos extraños. Ahora tan solo debía seguir un poco más con la rutina. Sabía que después de todo, aquello será recompensado con unas semanas de descanso a bordo de su barco. La cena con la vicealmirante y después la reunión con los mandos de la isla, le recordó una vez más lo mucho que había cambiado. Y también la hizo preguntarse si en realidad, valía la pena tanta venganza. Todo aquello le había desequilibrado emocionalmente. De alguna forma, no sabía que parte tomar. Si hacer aquello que se había propuesto desde un principio, o dejar que todo lo que había vivido los últimos meses cambiase su rumbo. De alguna forma, se sentía como si estuviese traicionando algo. Sus principios, quizás.

- ¿Me estará esperando, Momo? - su mano acarició la cabeza mullida del gato blanco, para después empezar a cambiar su uniforme de almirante por el típico kimono negro, con hojas anaranjadas. Su pelo recogido en un peinado casi perfecto. Quien lo diría, de alguna forma cambió bastante. Sus labios portaban un color rojo, puesto ahí por la misma almirante. ¿Ella usando ese tipo de cosas? Se miró en el espejo un par de veces. Por un lado. Por el otro. De espaldas. Parecía haber acabado. Con un movimiento lento, apretó el puff de aquel perfume con aroma a flores, y salió rumbo al barco del Shichibukai. Aún no estaban listos para irse. Esperaba aún unos informes y también hacía tiempo que el nuevo almirante pudiese estar más cerca de la isla. Pero aún así, aquella sería la primera noche que la vería después de muchas noches, sesenta y tres noches para ser precisos, ya que ahora con su nuevo sistema, ni aunque quisiera podía olvidar ciertas cosas. Básicamente se había convertido en algo más parecido a un robot de lo que era antes, ya que hasta su cerebro había sido modificado. Su mente tarateaba una canción mientras que se acercaba al barco de a poco. Podía sentir la presencia de Edén dentro del barco, y aproximadamente cinco más en distintas partes del mismo.

Su cuerpo ágil empezó a trepar por sitios donde no había absolutamente, así pues a parte de Edén nadie sentiría su presencia en aquel momento, o al menos eso era lo que ella pretendía. Al llegar a la cúpula del barco, podía vislumbrar el cuerpo del hombre apoyando en una parte del barco, con los ojos cerrados, ¿quizás durmiendo? Eso no lo sabría hasta que su cuerpo se sentaría en la misma posición que el Ouka, y, notando que su cabeza estaba a punto de caer en un lado, acercó su hombro para sujetarla. Se quedó en silencio por unos momentos, mirando al mar desde aquella posición. ¿Debía de estar ahí? No lo sabía. Pero de alguna forma, todos aquellos días que habían pasado, buscó quitar esa sensación extraña de su cuerpo, esa extraña necesidad de volver a estar con él, de abrazarlo, de sentir nuevamente su calor y su esencia cerca. Nada era lo que había esperado. Recordaba con una sonrisa, como se había propuesto cambiar la visión sobre la vida de Edén, darle una razón para interesarse, quitarle el aburrimiento que siempre, SIEMPRE mostraba en aquellos tiempos. El viento movió su cabellera dorada, molestando el peinado que con tanto esfuerzo había conseguido. No sabía en que momento el Ouka se había convertido en una razón de alegría, y hasta si debería ser honesta, una de las razones por la cual pensaba en abandonar aquella venganza era para poder estar a su lado como en aquellos momentos. Cuando notó que él empezaba a moverse, abrió la boca.
- ¿Me estuviste esperando mucho? - tan solo era un susurro, pero lo suficiente para que él la escuchara.
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Re: King Again [Kotori Miura - Presente].

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